Liderazgo

Mitología Organizacional

A Siren playing music in the sunset. http://www.sxc.hu/profile/rubenam

¿Cuál es la belleza del mito?

La verdad que se esconde detrás de la construcción simbólica. Todos sabemos que los mitos tienen, entrelazadas, partes ciertas y otras con certeza poco probable. A pesar de aquello que no siendo cierto el mito contiene, encontramos en él un intento de explicación respecto la realidad. De ahí su interés y vigencia.

Así ha venido siendo desde épocas remotas. Hoy con tanta tecnología, educación y progreso podríamos pensar que los mitos ya no son necesarios, sin embargo basta un análisis cuidadoso de la realidad en diversos ámbitos y podemos encontrar que los mitos siguen siendo parte de nuestra manera de comprender lo que nos rodea.

Traslademos esta consideración al tema que ahora analizamos en las últimas entradas de este blog. La mayoría de las organizaciones han basado su funcionamiento en mitos de explicaciones individualistas por las cuales el trabajo en equipo, el adecuado liderazgo, y la posibilidad creativa tienden a reducirse a su mínima expresión. En nuestras organizaciones también, como forma de comprender, el mito se difunde, se expande y, de manera paradójica, se alienta por parte de quienes las conforman. ¿A qué me refiero? Vamos al punto.

Alejandro Llano, retomando los rasgos principales del pensamiento de Charles Garfield, nos resume el mito que ha vuelto obsoletas a nuestras organizaciones en cuatro puntos claves:

  1. Las organizaciones las conforman hombres pioneros, solitarios, decididos y duros,
  2. Las organizaciones se insertan en un contexto de progreso ilimitado,
  3. Las organizaciones necesitan y precisan una estructura piramidal jerárquica,
  4. Las organizaciones deben funcionar como una máquina.

Estos cuatro aspectos nos permiten comprender como el mito organizativo en lugar de acercarnos a mejores esquemas, incluida la productividad, nos aisla. Este modelo social de una organización se ha quedado fijado en los paradigmas de la revolución industrial y ámbito empresa-fábrica-explotación propio de principios del siglo XX.

Frente a este planteamiento mitológico por el cual las organizaciones pretenden explicarse a sí mismas, Llano nos propone 4 aspectos característicos de una organización inteligente que nos permitirán no sólo romper el mito clásico antes expuesto sino recrear una narrativa mucho más realista respecto el actual contexto histórico. A continuación, y de manera breve, expongo las ideas del autor para beneficio de quien desee reflexionar al respecto:

  1. “La mujer y el hombre habrán de dejar de ser pioneros solitarios, para devenir personas con una gran capacidad asociativa, con una alta receptividad para percibir el significado  del entorno físico y natural. Personas que sepan trabajar en equipo y posean una notable habilidad para el diálogo. Hombres y mujeres que sean fuertes y decididos, pero que adquieran reflexibilidad y flexibilidad; en definitiva, personas cultas.”
  2. “En vez de elucubrar sobre las posibilidades de un progreso ilimitado, hemos de acostumbrarnos a pensar en un planeta lleno de limitaciones, al que hemos de tratar con ese respecto y cuidado que hoy llamamos ecología. En su sentido etimológico “ecología” significa ciencia del cuidado del hogar. El mundo, que debería ser nuestra casa, lo empezamos a ver primero como almacén de materias primas y poco falta para convertirlo después en un bidón de basura. Por lo tanto frente al progreso ilimitado, lo que se vislumbra hacia el futuro es un habitar sabio.”
  3. “Lejos de estructurar imaginativamente la sociedad como una pirámide bien asentada, en donde unos pocos están arriba, soportados por los muchos que están abajo, habremos de imaginarla como un poliedro reticular y rotatorio, lleno de complejidades, en donde no hay un escala monocorde para medir la superioridad y la inferioridad. En lugar de la pesada estructura piramidal, se adivina una venidera reticularidad compleja.”
  4. “Finalmente, se ve ahora que los movimientos sociales no imitan los simples, esquemáticos y rutinarios procesos de una máquina, sino que recuerdan más bien el comportamiento de un organismo vivo, dotado de espontaneidad. En vez de una organización maquinista, tal vez tendremos una espontaneidad vital.”
Para Alejandro Llano estos cuatro elementos son rasgos que explican la gran necesidad de humanismo que la sociedad actual experimenta y que, debido a su importancia, no debemos dejar únicamente en la revisión superficial de la coyuntura y de los conceptos de gurús del management sino que debemos, cada quien y todos en su propio ámbito, esforzarnos por pasar de la palabra a la acción decidida y transformante.
¿Cómo podemos hacer que nuestra organización abandone el mito organizativo y logre consolidarse como un nuevo núcleo social inteligente e innovador? En nuestra siguiente entrega intentaré responder a este desafío y espero me acompañes el próximo martes.
¡Buena semana!
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Los textos del autor son extraídos de Llano, Alejandro., El diablo es conservador., Ed. EUNSA., Navarra, España., pág. 186-187. ISBN 84-313-1865-I