Liderazgo

Habilidades Gerenciales (4a. Parte)

¿Qué ordena nuestra capacidad de adaptarnos y situarnos dentro del ámbito personal, familiar y profesional?

Muchos atribuyen la razón como el principal fundamento de la vida intelectual, y por tanto de la vida humana; hoy sabemos sin embargo que la “razón pura” no sólo es una consideración utópica sino que la inteligencia exige una vertiente emocional para poder ser canalizada adecuadamente.  No tiene caso una mente revolucionada, que es capaz de proezas matemáticas pero que tiene nula capacidad para interactuar con el entorno. La sobre vivencia implica en ocasiones más cuestiones prácticas de las que de inicio podemos considerar.

Con esto es importante enfatizar que las habilidades cognitivas son una parte importante, como decíamos de la contribución individual de los miembros a la organización, pero requieren un complemento en otras habilidades que orienten la labor gerencial a la dirección del personal rumbo al logro de las metas previamente establecidas. Esto será el tema de las próximas entregas.

Como cierre de las habilidades cognitivas aportaré algunas notas esenciales para definir cada una de las mencionadas en el último post.

Toma de perspectiva. 

Habilidad que nos permite analizar un problema desde todos los ángulos posibles con la finalidad de profundizar nuestro conocimiento sobre el mismo. Tradicionalmente los gerentes han invertido tiempo, dinero y esfuerzo, en generar herramientas complejas de diagnóstico olvidando algo mucho más sencillo e inmediato: ¡consultar con otras personas, relacionadas al problema, el cómo perciben el desafío y el obstáculo respecto la meta!. No se debe escuchar a otras personas para proceder conforme dichas personas consideren, sino que las perspectivas diversas pueden enriquecer el conocimiento del gerente y brindarle elementos que, a futuro y mediante la práctica de otras habilidades cognitivas, le permitan encontrar líneas de acción que brinden una solución acorde a los intereses de la organización.

Interpretación de intenciones. 

Regularmente tendemos a considerar, cuando lidereamos un proyecto, que los colaboradores siempre buscarán vulnerar los intereses de la organización a la menor distracción y a la menor falta de supervisión por parte del área gerencial. Esta actitud, surgida de la desconfianza, generará mayores males que el problema mismo que podemos enfrentar en determinado momento. Cuesta trabajo cambiar el modo de interpretar a los colaboradores pero la confianza es una fuerte moneda de cambio cuando la damos podemos pedirla. Muchas veces la percepción gerencial, respecto las intenciones de los colaboradores, dista mucho de la realidad. Si tendemos a pensar positivamente podremos acercanos a conocer mucho mejor a aquellas personas que comparten con nosotros los mismos objetivos. Esto desde luego no significa a renunciar a los procedimientos habituales de supervisión y de auditoría, pero si estos tienen como sustancia la confianza obtendremos resultados, en términos de actitudes, muy diferentes.

Generación de opciones. 

Nunca hay una sola salida para una encrucijada, todo problema, por complejo que nos parezca, puede tener soluciones diferentes. Para poder plantear rutas de solución es necesario generar, desde una perspectiva de creatividad, diversas alternativas como posibilidades de acción. No interesa en esta fase si la opción generada es completamente viable, pero el ensayo mismo de alternativas es de suyo un ejercicio que nos habilita para encontrar la solución en posteriores fases del proceso cognitivo del área gerencial. Regularmente la visión de un sólo colaborador puede detonar algunas pautas, siempre se sugiere un ejercicio de lluvia de ideas como refuerzo en la tarea de explorar diversos caminos.

Consideración de consecuencias. 

El pensamiento hipotético es nuestro principal recurso para analizar las opciones que hemos generado. ¿Qué pasaría si emprendemos X? ¿Qué pasaría si emprendemos Y? Es importante emprender ejercicios comparativos de las soluciones planteadas. A la larga es necesario implementar aquellas opciones que representan mayores ventajas y menores desventajas para la organización. Sé de sobra que no es un ejercicio sencillo pues a la hora del lápiz y el papel, ante decisiones difíciles, la clasificación “ventaja”/”desventaja” no es clara. A veces es una línea tenue que no permite distinguir, debemos recurrir entonces a toda la capacidad personal para considerar las acciones probables y ponderar lo mejor. Muchas veces una valoración de la inversión de recursos, no únicamente económicos, puede ser una valiosa ayuda para poder plantear las consecuencias de las decisiones. Decidir el ritmo de las actividades a ajustar, las piezas sueltas a acomodar, la soluciones a problemáticas específicas, tendrá consecuencias que es importante valorar. Toda acción de la gerencia tendrá repercusiones en la vida interna, y externa de la organización. Si bien las decisiones se toman desde una perspectiva de escritorio, no es posible anclarnos a la madera sino que debemos partir de esta y considerar la reflexión personal respecto la misión importante que ocupamos desde un ámbito gerencial.

Reflexión. 

Todo lo que hacemos puede ser sujeto de una cuidadosa evaluación. Muchos nos evalúan pero ciertamente nosotros podemos desempeñar un papel importante en la revisión de nuestras propias acciones y decisiones. La reflexión tiene entonces un papel fundamental pues debemos considerar y reconsiderar lo emprendido tratando de focalizar posibilidades de mejora y de ajuste en aquellas áreas que podemos implementar con nosotros mismos y con lo que realizamos entorno a la responsabilidad dentro de la organización. La reflexión implica pausa, distancia, no sólo toma de perspectiva sino, sobre otra cosa, silencio. Es complicado, dentro del ámbito gerencial, encontrar los momentos adecuados y los canales pertinentes para brindarse espacio y poder generar un ambiente que facilite la reflexión; sin embargo, la actividad cada vez más intensa y vertiginosa de las organizaciones humanas del siglo XXI deberán encontrar espacio dentro de las actividades rutinarias para generar en los colaboradores esta valiosa habilidad. En ella, en la capacidad de mirarse a sí mismos, los gerentes encontrarán nuevos modos de alcanzar los objetivos considerados por la organización.

Pensamiento crítico. 

Hoy más que nunca las organizaciones buscan esta habilidad en los gerentes, tanto en desarrollar dicha capacidad específica en quienes ya forman parte del equipo como en quienes se tienen que ir incorporando por los diversos procedimientos de reclutamiento. La idea de autómatas dista mucho de las personas valiosas dentro de las organizaciones. Quienes tienen capacidad de aportar una idea valiosa están siendo cada vez más,  no sólo descubiertos, sino potenciados dentro de la organización que pretende ser un espacio inteligente. El pensamiento crítico, que analiza la realidad y la contrasta con la inteligencia y las posibilidades personales de interacción, no sólo genera valor para el individuo sino que puede ser punta de lanza para nuevas acciones institucionales. Un equipo de trabajo, de nivel gerencial, que ejerce esta habilidad constituye un valor agregado que marcará la diferencia en procesos productivos y creativos. La suma de talento personal, como hemos ya mencionado anteriormente en otras entregas, nos permite consolidar un talento organizacional. ¿Cómo estimular el pensamiento crítico? Propongo detonar la cultura personal que los colaboradores traen consigo, no sólo un cuestionamiento de lo que las personas saben y consideran, sino una expansión de los horizontes culturales con la finalidad de reforzar un análisis más profundo de la situación que como miembros de un grupo nos toca experimentar. La organización que sepa encauzar, a la par del logro de sus metas, el perfeccionamiento de sus colaboradores tendrá menos dificultad en adaptarse a los retos actuales.

Con estas ideas concluimos las habilidades gerenciales de tipo cognitivo. La próxima semana iniciamos la revisión de las habilidades emocionales. Por el momento, como  recapitulación de las entradas anteriores presento el siguiente esquema a manera de resumen.