Educación

Retomando apuntes básicos

En estos días, en nuestro país, en términos sistémicos se analiza el papel educativo. La política ha encontrado nicho de oportunidad y desde el inicio del nuevo gobierno la reforma educativa se ha marcado como prioridad, desde la perspectiva “macro” los pretendidos cambios parecen caminar para la mejora de las oportunidades educativas de las y los mexicanos que discurren su acontecer en las aulas de las miles de instituciones públicas y privadas que se han venido consolidando en México.

Desde hace algunos años la sociedad civil, desde diversas trincheras y ámbitos específicos, ha puesto la educación como un objetivo claro que abona al desarrollo nacional. La educación desde esta óptica no es el ejercicio de la memoria que busca “acumular” información únicamente, sino que se enmarca en el proceso del aprendizaje significativo ligado a competencias específicas que permitan a las personas, no solo subsistir en un ámbito económico, sino, sobretodo, desarrollarse con plenitud.

Pareciera entonces qué, desde el ámbito más alto hasta el reducido margen, hay que reconocerlo así, que tiene la participación ciudadana y social organizada la educación está tomando un nuevo relieve que puede representar ventajas. Para los actores “adultos” del proceso de reforma educativa hay funciones y papeles establecidos a desarrollar.

No hemos escuchado, al detalle, ¿cuáles son los ámbitos de reforma, entendiendo lógicamente un actitud de mejora, que corresponden al nivel más básico del proceso educativo? Probablemente hayamos ya insistido mucho en el papel del profesorado y de la autoridad educativa; es también común hablar del papel formativo y valioso de las madres y los padres de familia y las estrategias más urgentes es cómo hacerles asumir su rol con plena cabalidad. Pero, ¿y el alumno no tiene que se un partícipe del proceso de mejora? ¿cuál será su ámbito de responsabilidad y de acción para que el sistema camine? ¿cómo motivaremos su participación como protagonista de la historia que, como País, nos interesa a todos crear? ¿qué podemos atrevernos a pedirle en un contexto social que le es adverso y que suele “matar” su escasa motivación?

Ojalá la publicación de la Ley, derivada de la reforma educativa, nos de luz sobre el papel del alumnado dentro del cambio que se precisa. No como meros expectadores – receptores de la decisión de las y los adultos sino como protagonistas de su propio proceso.

Veremos cómo avanza este tema y seguramente, será el mejor pretexto, para recuperar el ritmo de este pequeño blog que atraviesa temas urgentes desde el ámbito educativo.

¡Bienvenidos de nuevo quienes aún sigan por ahí! ¡Bienvenidos aquellos con los que nos topamos por primera vez!