Educación

Inicio de la Vida

El próximo lunes 13 de mayo, una fecha por demás significativa, tendré ocasión de concluir con mis clases en #IFI respecto los problemas éticos asociados al inicio de la vida humana. 

 

Puedo resumir las sesiones que hemos venido construyendo en conjunto con el grupo, y la que cierra estas reflexiones, en el análisis de las posturas que podemos tomar sobre el inicio de la vida. 

 

Bien decía Aristóteles que la virtud es el punto medio entre dos extremos de vicio; desde una perspectiva ética, fundamentada en una antropología personalista, podemos acercanos a la discusión clasificando tanto la virtud frente al inicio de la vida (asumiendo los movimientos de respeto y promoción) como los extremos de vicio (ético desde luego) que pueden rodearla. Resumo con la siguiente imagen. 

 

 

Si bien no son estos todos los tópicos que pueden revisarse y profundizarse, las pocas sesiones de trabajo con el grupo no permiten ampliar más allá la discusión y el debate sobre estos importantes asuntos. Me he centrado en que podamos obtener una visión integral fincada en la norma personalista de la acción. 

 

Considero que una visión personalista debe romper con el esquema, ante estos temas polémicos, de intereses de “izquierdas” o “derechas” en términos políticos (discusión que por lo menos a mí se me revela como anticuada): ¡el interés de discutir estos asuntos debe ser realmente el ser humano y la mejora, real no aparente, de sus condiciones de existencia!. Durante muchos años la así llamada “derecha” se ha preocupado por el respeto en el comienzo de la vida dando una pelea directa contra el aborto y sus consecuencias perniciosas para la vida personal, familiar y social; pero este sector “tradicional” poco interés ha tenido en la promoción de una vida digna, justa, alejada de la explotación y de la ley del más fuerte. Causa, esta última, de la así llamada “izquierda” que parece enarbolar a partir de la defensa del aborto como derecho y como reflejo de libertad humana escondiéndose en el mañoso engaño aquél: “para qué traemos hijos al mundo si no somos capaces de darles una vida digna”. He aquí la “modernidad”. 

 

Sin duda dos extremos de vicio que no colocan a la persona al centro. El compromiso por la vida nos exige respeto por su comienzo y promoción de la justicia en la vida concreta dentro de una realidad y un tiempo determinado. Es una labor que debe involucrarnos a todos. 

 

Para a quien le interesen estas reflexiones les comparto el material utilizado en las sesiones mediante los enlaces a las presentaciones.

Inicio de la vida humana: http://prezi.com/gfka8g1y1y2n/?utm_campaign=share&utm_medium=copy

Final de la vida humana: http://prezi.com/rbqb3c3iehrt/?utm_campaign=share&utm_medium=copy