Liderazgo, Mis presentaciones

Taller resolución de conflictos

Al cierre de 2013 recibí la amable invitación del cuerpo directivo del Instituto Juan Pablo II para la Familia, sede Ciudad de México, para que al día 2 de enero de 2014 pudiera acompañarles como facilitador en un pequeño taller de resolución de conflictos; esta sesión se relacionaba en directo al interés de su actividad anual de integración como equipo de trabajo y planeación de actividades para el año que comienza.

Agradeciendo la gentileza de la convocatoria, que me permitió ofrecer algunos días de recreación a mi familia en la hermosa zona de Valle de Bravo, en el ámbito del cambio de año y el consabido festejo, me avoqué a la preparación de una sesión que combinara elementos teóricos y de práctica que sumarán algún valor al equipo que pedía mi intervención.

Desarrollé la propuesta que puede verse en el siguiente enlace: https://www.dropbox.com/s/9wj6gma2ylu0eow/Propuesta_Resolucion_Conflictos.pdf

A partir de la consideración de la experiencia y la documentación obligada para la presencia frente a grupo, pude construir un sencillo material y un orden de actividades que considero cumplió los objetivos solicitados.

Ejemplo de material empleado.
Material conformado para la sesión

Aquí presento una breve reseña de lo revisado.

Hemos partido de analizar las áreas de oportunidad, el beneficio lateral, que brinda la presencia de los conflictos dentro de un grupo y se ha buscado considerar cómo un equipo de trabajo integrado y cohesionado puede aprender a disminuir el impacto negativo de un hecho común y natural dentro de un grupo humano ¿cómo obtenemos un beneficio y un aprendizaje de algo que, en principio, nos parece algo que debemos siempre evitar?

Analizamos, brevemente, el “mito de la armonía permanente” que nos hace pensar que los conflictos, únicamente valorados desde la perspectiva negativa, deben no solo evitarse sino nunca resolverse. Es la falacia actual de buscar y anhelar la perfección en la interacción humana sin estar dispuesto al aprendizaje en convivencia, que en ocasiones esconde ángulos dolorosos y no fáciles de sobrellevar.

Los elementos principales a los que hicimos referencia, como apoyo para la resolución de conflictos, han sido los siguientes:

  • Comunicación, como el fondo común y constante dentro de un equipo de trabajo. Labor cotidiana y enriquecedora a la que tenemos que apostarle con compromiso y dedicación.
  • Conocimiento de uno mismo y del equipo de trabajo, como una forma de insertar los conflictos que pudieran presentarse dentro de un marco de referencia específico.
  • Comprenderse uno mismo y hacerse comprender por el equipo, la aplicación directa del diálogo personal y grupal para poder plantar cara a los conflictos.
  • Aprendiendo a decidir en conjunto, en la medida en que las decisiones que pueden someterse al equipo se puedan construir entre todos nos permitirá no solo resolver inconvenientes sino potencializar la labor de un equipo de trabajo.

Como herramientas específicas reflexionamos, mediante las actividades prácticas consideradas para la sesión, sobre las habilidades sociales específicas que necesitamos implementar en el contexto cotidiano y se condujo el análisis del grupo a aquellos comportamientos que, sin esperar recompensa, podemos hacer por otros miembros del equipo apoyándoles como ellos desearían ser apoyados (bajo un esquema de Prosocialidad).

Las actividades prácticas se orientaron a ejercer los elementos considerados para la resolución de conflictos, destacan sobre todo las siguientes:

  • Raíces familiares y autobiografía, para tratar el tema de conocimiento del equipo.
  • Tríos de diálogo, para favorecer la toma de consciencia de la comunicación verbal y no verbal.
  • Construyendo una decisión, sobre el caso del famoso dilema del preso (una adapatación) en que los equipos pueden analizar una situación que exige un posicionamiento.
  • La construcción de un inventario de conductas prosociales, justamente el producto final que ofreceré al grupo y que actualmente estoy trabajando en la recapitulación de lo que el grupo ha acordado y que, estoy seguro, les permitirá enfrentar los conflictos, surgidos de la sana diferencia ante una labor compartida, con la nueva perspectiva de poner en práctica el aprendizaje. 

Lamentablemente me quedé corto en tiempo para poder revisar la concepción de “participación” en la filosofía de Karol Wojtyla, la cual hubiera permitido una mística específica, dado que dicho pensador, es el fundador de la Institución que me permitió presentar esta pequeña sesión. Para futuras referencias de implementación de este taller buscaré la manera de poderlo incorporar a la reflexión de los grupos que participen en esta pequeña experiencia de aprendizaje.

Una vez más mi agradecimiento por esta invitación y los mejores deseos para este gran equipo de trabajo.

En la página de Facebook, hay algunas fotos de esta sesión. Espero puedan visitarla en el siguiente enlace.