Comunicación, Liderazgo

Recomendaciones mentales

http://www.freeimages.com/profile/artm
http://www.freeimages.com/profile/artm

Cada vez más, en una especie de escalera de caracol descendente, nos dirigimos a conocer más sobre cómo piensa el ser humano. En los últimos años hemos descendido considerables peldaños y aunque aún no se ve el inicio de la escalera, nos hemos acercado como nunca antes al maravilloso mundo de la mente humana y de cómo funciona.

Sin lugar a dudas este es un tema apasionante y si bien considero que aún tenemos mucho que aprender y reflexionar sobre el tema, la información de la que ahora disponemos supone una gran utilidad en diversos campos y en diversas actividades; me limitaré en esta entrada a relacionar con una de mis áreas de interés: la preparación de expositores/ conferencistas para un ejercicio integral de formación teórico/práctica.

Dentro de las actividades de este semestre, en el marco de mi participación en los diplomados de profesionalización con expositores en desarrollo, me he animado a incluir de modo preliminar, aunque no fuera el objetivo central de los módulos a mi cargo, dentro de las sesiones algunas breves recomendaciones sobre cómo “activar” el funcionamiento de la mente humana de acuerdo a los últimos enfoques y postulados de las neurociencias dentro de las actividades de un expositor frente a sus grupos. 

Si bien tengo de entrada considerables diferencias con los postulados reduccionistas más radicales donde se “determina” la inteligencia humana minimizáldola a un conjunto determinado de impulsos eléctricos, considero que hay algunos temas prioritarios de rescate, uso y promoción del enfoque neurocientífico para quien desea expresar un tema determinado ante una audiencia.

Si como conferencistas comprendemos cómo funciona la mente humana de modo general, aunque existan diversos estilos de aprendizaje y desde la óptica de las inteligencias hay múltiples muchos modos de ser “brillante”, podremos darnos cuenta de que la información que proporcionamos constituye siempre para nuestras audiencias un estímulo determinado.

¿Cómo aprendemos a posicionar el estímulo determinado a través de la comunicación verbal, no verbal y a partir de nuestra imagen y/o apariencia física?

He ahí el difícil arte del orador que tiene un objetivo de formación y de aprendizaje que rebasa el siempre hecho de “impresionar” a los oyentes. Si queremos persuadir debemos conocer los cimientos mismos de la persuación; si queremos convencer, tenemos que reflexionar cómo alguien puede prestar su mente a la convención a la que deseamos que se ordene.

Si comprendemos nuestra propia presencia, talentos y conocimientos, como un conjunto de estímulos que impactan a los asistentes podemos no solo modificar la manera en que preparamos nuestras intervenciones frente a grupo, sino que podemos ejecutarlas de mejor modo y obtener de ellas una retroalimentación más puntual sobre nuestra propia práctica.

Aprender sobre el aprendizaje es clave para un expositor actual que desee ser efectivo en sus presentaciones en público; aprender sobre cómo funciona y puede estimularse la memoria se revela también como una variable a considerar. Sobre este último punto, me parece que existe una aplicación inmediata: ¡la elaboración del material audiovisual o de apoyo de un expositor!. Esta herramienta debe servir tanto para estimular el aprendizaje y la comprensión del tema a tratar, pero también inscribirse en la mecánica de la exposición como un medio de “provocación” a la memoria  para que, una vez concluida la sesión, puedan anclarse puntos específicos mediante el recuerdo del material en las y los participantes.

Con la idea de apoyar, a quién desee interesarse un poco más en este tema y profundizar al respecto, me permito proponer dos textos a modo de vía introductoria:

pensar

KAHNEMAN, Daniel., Pensar rápido, pensar despacio., Ed. Debate., Trad. Joaquín Chamorro Mielke., México., 2012., p.666.

ISBN: 978-607-310-998-7

marina

MARINA, José Antonio., Teoría de la Inteligencia Creadora., Ed. Anagrama., 9a. Edición., Barcelona, España., p. 384.

ISBN: 978-84-339-6652-0

Quién además desee reflexionar sobre este tema de una forma más lúdica, y guste de novelas policíacas y detectivescas, mi recomendación sería:

sherlock

KONNIKOVA, María., ¿Cómo pensar como Sherlock Holmes?., Ed. Paidós., Trad. Genís Sánchez Barberán e Ignacio Villaro Gumpert., México., 2014., p. 285.

ISBN: 978-607-9202-83-5

¡Gracias por tu visita, espero tus comentarios!