Familia, Mis presentaciones

Presente y futuro de nuestros hijos

Cortesía Avatrend Pixabay
Cortesía Avatrend Pixabay

Gracias a la amable invitación del Instituto Juan Pablo II, sede Ciudad de México, asistí como ponente a un panel dirigido a Padres y/o Madres de Familia, la mayoría matrimonios, del Instituto Cumbres Toluca con la idea de compartir reflexiones y sugerencias que apoyen la gran labor que desarrollan con sus hijas e hijos en término de su formación.

El panel contó con dos expositores y una moderación de las intervenciones entorno a tres preguntas para cada uno de los participantes. A final de cuentas, y con la idea de adaptarnos a las necesidades de las y los asistentes, modificamos un poco la discusión respecto lo que cada uno seguramente había preparado de forma previa y nos apegamos a ciertas dudas y comentarios de la audiencia.

En mi caso, comparto ahora, como reseña de las ideas que me permití exponer ante el interés del grupo, aquellos borradores temáticos de cada tópico que había delineado para apoyar mi intervención.

¿Qué papel juega la tecnología en el presente y futuro de nuestros hijos?

Me parece que juega un papel determinante en lo que se vive hoy en día y en lo que se vivirá en unos cuantos años. Es imprescindible que todos, tanto padres y madres como hijos, tomemos conciencia de los grandes cambios que hemos constatado en los últimos años. Si bien toda generación encuentra su existencia con mayores ventajas que aquellas que vivieron en generaciones anteriores, detenernos unos minutos a pensar cómo el progreso de la ciencia y la técnica han mejorado muchas condiciones de la vida humana nunca será ocioso. No solemos hacerlo y eso debilita nuestra posibilidad de comprender plenamente lo que nos rodea y acontece. La ciencia y la técnica, observadas como hechos constatables, no han retrocedido nunca en términos de lo que les es propio: ¡siempre adelante! Nuestra reflexión sobre esta realidad en ocasiones sí se detiene y sí retrocede; por ejemplo, cuando no nos aplicamos con el pensamiento crítico a considerar si la ciencia y tecnología nos hacen más humanos, cuando dejamos a la ciencia y a la tecnología determinar lo que “verdaderamente” es propio del ser humano. El hombre crea su entorno, y la comprensión del mismo, y en muchas ocasiones el entorno olvida a su creador y le somete. Una adicción a la tecnología, a las redes sociales, podría ser un buen ejemplo. Sabemos que hay muchos riesgos, muchas desventajas, muchos problemas añadidos a cómo la tecnología y la comunicación a través de aplicaciones y dispositivos modifica nuestro entorno inmediato. Pero afirmar el papel determinante de esta nueva realidad no tiene por qué ser un inventario de vulnerabilidades en sentido único. Otro día platicamos de los riesgos, hoy quiero hablar de las ventajas.

Considero que a los padres y/o madres de hoy nos corresponde, a través del ejemplo personal, mostrarles a nuestros hijos los beneficios de la ciencia y la tecnología que, si sabemos utilizarlas de forma adecuada, pueden ayudarnos a ser más humanos; no es solo sortear los riesgos, sino aprovechar al máximo los beneficios y ventajas que estos paradigmas ofrecen al varón y a la mujer del siglo XXI (muchos de nuestros hijos, son justamente eso, seres humanos nacidos en otro siglo diverso al que a nosotros nos tocó para crecer y formarnos). Al varón y a la mujer del siglo XXI no podemos dejar de hablarles de tecnología pues su propio contexto se explica en medida de dichas innovaciones y avances concretos.

Tanto a papás y a mamás, y a sus hijos, nos corresponde “educarnos” en esta era digital y sacar el máximo partido posible en términos de la vida común y corriente. Pensemos por ejemplo, en aplicaciones para mejorar las técnicas de estudio, para el control del presupuesto familiar, para la programación de actividades en conjunto (como pudieran ser las vacaciones), inclusive para organizar la lista del supermercado cada fin de semana o los beneficios en términos de tiempo que, frente a la visita presencial, supone la banca electrónica. Una última recomendación: no vivimos en la “sociedad del conocimiento” para reducir la tecnología a la recreación, al ocio y a la distracción; correríamos entonces el riesgo de la masificación que se vivió en su momento con la Televisión y con la Radio, que si bien tienen fuertes alcances de educación y aprendizaje, parecieran instrumentos consagrados de la publicidad y el entretenimiento apabullante. Aprovechemos la tecnología y entonces “la determinación” que ofrece será algo no solo positivo sino plenamente provechoso para nuestros hijos en su presente y en su futuro.

¿El trato entre los padres influye en la educación de los hijos? 

Influye para bien o influye para mal. No conozco a nadie que se exprese en términos de “neutralidad” en este sentido. Una relación de pareja constructiva, abierta a la expresión de emociones y sentimientos (sin que éstas roben el timón de la vida), donde existe apoyo mutuo, en la que en conjunto se solventan dificultades, y donde no se esconden las expresiones de amor y de afecto, podríamos atrevernos a asegurar que tendrá repercusiones positivas en el proceso educativo de los hijos. Los riesgos y las desventajas, como en el tema anterior, salen a la vista. Podemos pensar en la perspectiva contraria a la relación de pareja descrita anteriormente y las conclusiones pueden llegar a nosotros mismos sin grandes ejercicios de reflexión.

Considero que el trato humano genera trato humano. El trato humano brinda estabilidad psíquica y emocional, y también en términos laborales genera por ejemplo colaboradores en armonía con la misión y visión de una empresa, de una organización. A todos nos gusta que nos traten como personas, ¡lo sabemos!, pero llevarlo a la práctica frente a otros se considera un tanto problemático.  Si queremos que nuestros hijos se desarrollen de forma adecuada debemos preocuparnos por brindarles un contexto familiar donde se sientan seguros, comprendidos a pesar de las diferencias en las edades y etapas, donde sepamos reconocer su valía, sus esfuerzos. Donde la disciplina y la exigencia, siempre de forma humana, puedan hacer una diferencia en términos de lo que ven y observan en el agitado mundo que les ha tocado vivir. Donde se les reconozca por aquello que son y no por lo que hacen o saben. Esto puede empezarse a construir desde la propia interacción entre papá y mamá. Si quieres que tu hijo tenga un crecimiento adecuado, haz de tu matrimonio una muestra de humanidad, de acercamiento, de acompañamiento a pesar de las diferencias, a pesar de las dificultades. ¿Quieres que tu hijo o hija se construya como una persona de bien, como una persona talentosa? Replantea el proyecto educativo a la luz de tu matrimonio, de la calidad de tu relación. ¿Hay algo que creas que debes comentar con tu pareja en este sentido en función de tus hijos, de tus hijas? ¡Hoy puede ser el inicio de algo nuevo!

¿Cuál sería el valor en el que habría que enfocar los esfuerzos educativos de los padres de familia para el futuro?

Hay muchas cosas relevantes, importantes que podríamos mencionar. Desde mi experiencia y quehacer cotidiano es necesario impulsar una “autonomía responsable“. Nos toca a los padres y a las madres de familia construir un contexto de posibilidades y oportunidades, en un mundo difícil que pareciera se esmera en derrumbar nuestros esfuerzos, para que ellos puedan valerse por sí mismos. Para que sean plenamente responsables de lo que quieren, de lo que pueden y de lo que harán. Vivimos en algunas sociedades fenómenos de “adolescencias” prolongadas. Nos hemos preocupado por dar a nuestros hijos todo aquello que a nosotros NO se nos dio; en esa ansia, que en sí misma es positiva, puede esconderse la trampa de darles todo, de hacerles todo, de resolverles todo. Nos pasaría como aquella historia de la mariposa que alguien deseaba ver salir de su capullo y que por no esperar, con paciencia y esmero, el momento indicado “anticipo” el proceso natural e impidió el desarrollo de la fuerza necesaria para que la mariposa recién constituida pudiera elevarse con sus propias alas. Hijos responsables, requieren padres responsables. La responsabilidad se aprende en acto, la autonomía no puede quedar a pasajeras decisiones. Necesitamos formarlos en libertad, no esa del hacer lo que quiero, sino aquella que nos permite encontrar el mejor modo de lograr de forma plena la propia vida. Pensemos en las primeras aventuras en bicicleta, si es el caso hace algunos años con tus hijos, o si apenas habrás de  vivirlas. Ellos y no tú deben pedalear; ellos y no tú deben conducir el volante; tú, desde atrás y de forma firme, sostienes para evitar el riesgo de un golpe o de una caída muy fuerte. Estás ahí, es cierto, pero poco a poco tu mano se relajará, en la medida en que admitas que les es posible andar sin que tú les persigas a todos lados, y entonces sin que se den cuenta habrás dejado de brindar firmeza pues ellos conducen, seguros y plenos, a donde desean acudir. Siempre que haya una caída, siempre que exista un golpe, estarás ahí listo para apoyar, como lo hiciste antes o como tendrás que hacerlo en un futuro. Papá y mamá, juntos en su matrimonio, pueden entonces ser una “constante” en medio de tantas variables, en medio de un mundo cambiante.

Papá y mamá se parecen entonces, en un clima de autonomía responsable, al muelle seguro y cálido al que cualquier embarcación, ante los embates turbulentos de la vida, puede regresar para apoyarse y lanzar el ancla.

Me despido con la seguridad de que esta reflexiones podrán ayudarte, pues atrás en tu pasado, hubo personas que se preocuparon por ti y te apoyaron en tus aventuras en bicicleta y en las primeras salidas en bote. Eso que fueron para ti, a tu modo y en tu época, deberás saberlo ser para tus hijos. Estoy seguro que, como me ha pasado a mí, podríamos todos decir aquella frase que se atribuye a Newton, el famoso pensador:

Si he visto más lejos ha sido porque he subido a hombros de gigantes

6 thoughts on “Presente y futuro de nuestros hijos”

  1. Me encanto tremenda entrada—La responsabilidad se aprende en acto, la autonomía no puede quedar a pasajeras decisiones. Necesitamos formarlos en libertad, no esa del hacer lo que quiero, sino aquella que nos permite encontrar el mejor modo de lograr de forma plena la propia vida— 100% y mi piquito de gaviota contigo.

    Que nuestro Padre celestial te bendiga la vida junto a los que amas en tu corazón.

    Mil abrazos

  2. Saludos por este medio deseo compartir contigo el Premios Dardos con el que mi amiga Carol de http://csolisp.wordpress.com/ premio mi blog, con el cual yo con mucho cariño he premiado tu blog con el dicho premio, cual espero sea de tu agrado

    Que nuestro Padre te bendiga la vida junto a los que amas en tu corazón.

    Mil abrazos
    Isabel Gaviota

    http://isabelgaviota.wordpress.com/2014/10/23/premios-dardos-mil-gracias/