Comunicación

Humanizar la Comunicación

Foto obtenida MedioTiempo.Com
Foto obtenida MedioTiempo.Com

Me desperté con la noticia de la muerte del Hijo del Perro Aguayo. Durante muchos años fui seguidor asiduo de la Lucha Libre, todo un fenómeno sociocultural en México. No solo es lamentable la pérdida de un gran luchador, de una persona humana, sino el fenómeno mediático que le rodea. Apenas acaecida la noticia, en diversas redes sociales se publicó y difundió el vídeo que capta el acontecimiento de las terribles condiciones dentro del ring que derivaron en su fallecimiento.

Me parece que cuando la comunicación no está sujeta a la reflexión y al verdadero sentido humano que la configura, se revela como una contradicción de la dignidad, el valor intrínseco, de cada una de las personas relacionadas en dicho acto de encuentro. Una comunicación que no se ordena entorno a la persona, ¡es una comunicación deficiente!; he dicho “gutural” en redes sociales manifestando mi postura sobre esta grave falta al sentido común. Hacer ruido con la garganta, hacer ruido con redes sociales a costa de la dignidad de la persona y más en condiciones tan lamentables, no es una comunicación auténtica. Es simple y llanamente alharaca; torpes balbuceos de quien hace patenta su falta de tacto y de respeto, de quien a partir de una tragedia pretende incluso obtener “popularidad” o “reconocimiento”. Las redes sociales pueden sacar a flote, no hay por qué negarlo, nuestra peor faceta si no tenemos un sentido en aquello que compartimos.

Si bien las nuevas tecnologías, en términos de comunicación y difusión de mensajes, suponen un cambio de paradigma, que incluye muchos y muy tangibles beneficios, tendríamos que tomar conciencia de cada una de las cosas que hacemos y decimos reconociendo que todo lo que compartimos y difundimos conforma nuestra identidad digital y habla respecto quienes somos.

No es solo este caso, han sido muchos. Necesitamos emprender una verdadera cruzada para Humanizar la Comunicación, para recuperar el sentido común y para, a partir de ahí, emprender un reconocimiento de lo que es verdaderamente importante: ¡las personas, sujetos activos de la comunicación!

¡Descanse en Paz Pedro Aguayo Ramírez!