Comunicación, Era Digital

Estrado Virtual

Cortesía Pixabay.Com
Cortesía Pixabay.Com

Hace apenas unos días me tocó presenciar un lamentable incidente, un altercado sui géneris, en redes sociales entre dos personas conocidas y apreciadas. ¡Me pareció lamentable! La huella e identidad digital de dichas personas en las redes se verá, tarde que temprano estoy seguro, afectada en más de una sola forma y a lo largo del tiempo.

Lo que “hacemos” en la red, en muchas ocasiones, tendrá alcances mayores a lo que “hacemos” en nuestra vida en el mundo presencial. En otros espacios y momentos he llamado a que las personas de este siglo estamos llamados, para sobrevivir a los retos tecnológicos y comunicativos, a hacer el esfuerzo por ser uno mismo, una persona íntegra como dijeran los abuelos,  ya estemos en el mundo virtual y/o en el mundo real. No sé en qué acabe la diferencia, ventilada en redes, entre estas dos personas (les deseo lo mejor a ambas); pero, a partir de este tema, mi reflexión se asoció, rápidamente, a un pendiente de publicación en el sitio, y de cierta manera, para bien diría yo, lo ha influenciado.

Es muy cierto que las y los expositores, quienes nos dedicamos a compartir mensajes frente a públicos o audiencias que amablemente nos escuchan, vivimos de la opinión que nuestro trabajo representa ante quienes nos han convocado y ante quienes, con su participación, atención y acción, habrán de evaluar nuestros esfuerzos. Así como los cantantes y artistas, ¡nosotros también nos debemos al público! Y hoy en día es necesario, si queremos sobresalir entre el mercado de “colegas” que está allá afuera impartiendo pláticas, cursos, talleres, seminarios y demás recursos de interacción grupal, aprender a manejar adecuadamente nuestra identidad digital para “revolucionar” este debernos a la audiencia.

La identidad digital de un expositor, hoy en día, es un valioso recurso para continuar difundiendo los mensajes que son de interés, al responder a una necesidad, ante una audiencia determinada. Esta identidad debe ser construida, monitoreada y acrecentada de forma recurrente por el conferencista.

Hoy te brindo doy algunas recomendaciones que pueden ayudarte a tener presencia en el mundo digital para favorecer tus presentaciones en el mundo presencial.

Precisemos…

Cuando indico “identidad digital” me refiero a quién es cada uno de nosotros dentro del mundo virtual y a cómo hemos capitalizado, o no, dicha presencia. Nuestra identidad entonces en el mundo digital es una percepción que proyectamos a otros, inclusive a uno mismo, a partir de la serie de acciones y de la presencia que logremos en el entorno de las tecnologías de la información. Esta percepción puede tener un componente intencional: ¡podemos construirla a partir de aquello que deseamos hacer con ella! La identidad se generará a partir del posicionamiento y de la articulación de nuestro nombre e imagen personal en páginas web, redes sociales, y demás medios actuales de difusión de información.

Cuando hablo de “huella digital” me refiero al registro que puede hacerse, por diversos medios, de los valores y acciones asociadas a nuestra “identidad digital”. Es importante tomar conciencia de cómo este registro es un verdadero “antecedente” que permite a quien nos ubica, en el contexto del mundo virtual, saber si somos coherentes con la “identidad” que hemos conformado. Podemos invertir mucho tiempo en construir una identidad determinada, pero debemos saberla mantener porque en caso contrario, la experiencia así lo demuestra, al mundo virtual le gusta resaltar y viralizar las incongruencias.

¿Por qué construir un “estrado virtual” donde nuestra identidad y huellas digitales se ordenen a nuestra profesionalización?

Por muchas razones pero por lo menos, para un conferencista, me parecen necesarias de reflexión las siguientes:

  1. Difundir nuestras actividades y presentaciones, no hay mejor promoción que aquella que nos permite mostrarnos como activos profesionalmente hablando ante diversos públicos.
  2. Generar un espacio permanente de retroalimentación a nuestro trabajo; recapitular y encauzar los comentarios, opiniones, sugerencias y contactos de las diversas audiencias presenciales que nos busquen en el mundo virtual puede ayudarnos a mejorar lo que hacemos en el día a día.
  3. Abrir nuevas oportunidades de encuentro con audiencias que hemos visitado previamente, o bien que, por primera vez, desean conocer nuestras actividades y temas.
  4. Lanzar al mundo virtual nuestro mensaje y nuestra capacidad de transmitirlo, aprovechando la “sociedad del conocimiento” y la “era digital” para hacer visible aquello que nos parece importante y trascendente. Esto es como aprender a hablar en lenguaje de “náufragos” que desean sobrevivir: ¡incorporando mensajes precisos dentro de recipientes que habrán de alcanzar confines insospechados en la amplitud del mundo virtual.

Para posicionar tu estrado virtual, te recomiendo entonces…

  1. Construye tu “identidad digital”
    • Define en qué sitios del mundo virtual tendrás presencia y cómo tendrás interacción en diversos espacios. ¿Tendrás una página web?, ¿Te inscribirás en todas las redes sociales que existen (aunque no les entiendas y te gusten)?, ¿Tendrás una página personal en Facebook o tendrás una página “fan page”?, ¿En qué redes es más probable que te contacten tus conocidos y las diversas audiencias).
    • Define tu nombre con claridad y acompáñalo de una imagen que te guste y que sea del agrado de quienes te contacten. Usa ese mismo nombre, y esa misma imagen, en toda página que visites, en los blogs que comentes, en tu propia web, en las redes sociales en que busques tener presencia, etc.
    • Define cuál es la misión de tu presencia en redes y en el mundo digital, qué es lo que buscas, qué tipo de servicio ofreces. Procura un enunciado que sea atractivo y que brinde una primera idea respecto tus actividades.
    • Genera un perfil único que pueda llevar al usuario que te encuentra a otros sitios a los que te interese que se dirija para saber más de ti. La recomendacion que te hago en este sentido es “About.ME” (checa aquí mi propio perfil para darte una idea). Incluye este sitio en tu firma de correo electrónico, por ejemplo.
    • Incluye tu identidad digital en tus materiales didácticos de conferencias, brinda las pistas para que puedan encontrarte en el ancho mundo virtual. Ten cuidado, únicamente, que la información de tu mensaje sea lo prioritario y posteriormente tus propios datos. Si empiezas por ti mismo, y no por el mensaje o el valor agregado a tu audiencia, la efectividad no será la misma.
  2. Monitorea tus propias huellas digitales
    • Mantente al pendiente de quienes te visiten y comenten en tu sitio, en tus redes, en foros de discusión, en correos electrónicos. Procura responder de forma concreta y rápida.
    • Comparte el contenido que generas con personas allegadas que pueden ayudarte a potenciar la difusión de tus mensajes. Conforma aliados y acostúmbrate a apoyarles a ellos en su propia comunicación de ideas y propuestas. La clave es reciprocidad.
    • Aprende a medir el rendimiento de tus mensajes. Hay muchas aplicaciones que pueden ayudarte, te recomiendo Buffer.App que incluye una sencilla herramienta para conocer el impacto de cada tweet o posteo en facebook, por ejemplo.
    • Genera alertas personales que te indiquen cuándo se habla de ti en el mundo virtual. Estar al pendiente de lo que se dice de ti, pero sobre todo de cómo se dicen las cosas de tu trabajo y de tu persona, puede ser más útil de lo que crees. Te recomiendo Google Alerts, una sencilla forma que te permite conformar una alerta respecto una palabra o conjunto de palabras y así, cada que se publique un contenido web y sea indexado por Google podrás recibir una notificación y actuar en consecuencia. Si es una recomendación, ¡capitalízala!, si es una crítica, ¡sopésala y aprende a responder de forma inteligente!
  3. Acrecienta tu presencia
    • Consolida tu audiencia virtual. Conforma una lista de correos que te permita comunicar aquellos avances que tienes en tus actividades. Puedes ver un ejemplo, en la propia suscripción de este sitio. Te sugiero para ello Mail Chimp.
    • Aprovecha para generar retroalimentación de tu trabajo mediante encuestas remitidas vía mail a tu lista de correos, te permitirá conocer qué es lo que tu público quiere de tí. Te sugiero en este sentido Survey Monkey, aunque hay muchísimos servicios más que podrás encontrar en la red.
    • Valora la alternativa, con cierta implicación económica, de generar campañas publicitarias para difundir quién eres y qué haces. Muchas redes sociales cuentan con este tipo de modalidades que pueden ayudarte a detonar aquello que deseas comunicar.
    • Encuentra nuevas oportunidades para satisfacer necesidades detectadas en tus audiencias. Siempre hay algo que podrás hacer en beneficio de otros, a partir de la capitalización de tu experiencia.

Espero que estas ideas puedan ayudarte, si tienes alguna duda o requieres algún apoyo en especial no dudes en acercarte. ¡Estoy a tus órdenes!

¡Hasta la próxima! 

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