Comunicación

Organiza tu lectura

Cortesía PixaBay.Com
Cortesía PixaBay.Com

Una buena lectura condimenta la vida. La hace mucho más agradable, pues nos permite encontrar los matices de sabor que brindan cierto sentido a aquello que, por momentos diversos, parece perderse en la inmensidad de momentos llamados a no durar. La lectura es similar a la cocina: el orden y cantidad de los ingredientes tendrá efectos directos en el resultado de la receta que se utiliza para alcanzar ese platillo deseado que quiere probarse, compartirse y, sobre todo, repetirse. Si lo pensamos detenidamente, muchas de nuestras actividades, para lograr cierto beneficio, precisan un específico tipo de ordenamiento, una serie de pasos y momentos, que nos permiten alcanzar la satisfacción respecto lo realizado. La lectura, como proceso, no tiene por qué ser ajena a esta realidad. Sin embargo, es algo tan cotidiano, que lo solemos pasar por alto y con ello los beneficios del proceso lector no se ordenan a un objetivo en concreto. 

Cierro hoy la serie de recomendaciones sobre lectura en el blog planteándote alternativas posibles para que brindes un sentido a tus lecturas para la preparación de tus conferencias y presentaciones.

La organización depende también de nuestra personalidad y de aquello que consideramos importante. Para poder aprender a organizar nuestras lecturas debemos profundizar en nuestra propia experiencia como lectores. Eso es todo un ejercicio que nos llevaría mucho tiempo, pero poco a poco podremos lograrlo si dedicamos tiempo y constancia. Para efectos prácticos organiza tu lectura a partir de tres aspectos concretos:

  1. Genera el ambiente físico y electrónico propicio
  2. Conforma listas de lectura y registro tus actividades
  3. Asigna metas y tiempos de lectura respecto las actividades a realizar

1. Generar el ambiente físico y electrónico propicio

El ambiente es determinante para favorecer o entorpecer el proceso de lectura que buscamos afinar. Hoy en día debemos distinguir el ambiente de lectura presencial, el que podríamos denominar mayormente habitual, o bien el ambiente de lectura virtual. Hay, incluso, un punto de encuentro entre ambos. Vamos por partes, pero tengamos presente que, en cualquier caso, debemos “organizar” el ambiente para que se ordene al objetivo de lectura que perseguimos.

  1. Quienes prefieren leer libros en papel y evitan la relación tecnológica con la lectura, enfrentan  el reto de establecer y adecuar el lugar físico donde habrán de dedicarse al texto. Aquí la experiencia es importante respecto el lugar que se asigna, y la personalidad de cada quien irá tomando ciertas decisiones. Te comento que hay lectores que prefieren el recogimiento y el silencio, pero hay muchos otros que prefieren el ruido y el tumulto. ¿Tú dónde te sentirías más a gusto? Independientemente de la incidencia ambiental, el lugar que escojas debe tener lo siguiente como mínimo:
    • Silla cómoda, que permita “olvidarnos” por un momento de nuestas necesidades de postura.
    • Buena iluminación, indispensable para comprender mejor y para cuidar la vista.
    • Facilidad para tomar notas, recuerda que no solo hablamos de la lectura placentera sino de la que nos permitirá afinar nuestro mensaje.
  2. Quienes prefieren el mundo virtual para la lectura, además del sitio físico que se ha indicado antes, necesitan asegurarse un “cierre de distracciones digitales”: ¡suspender las notificaciones del celular o del dispositivo en que leen! !Dejar en pausa la conectividad para aplicar la vista y la mente! Pareciera fácil, un simple ejercicio de voluntad, pero en el mundo apresurado en el que vivimos el medio virtual representa en ocasiones un cúmulo de distracciones que no son sencillas de manejar.  Conforme la experiencia de lectura y concentración avancen será posible responder a diversos estímulos con mayor facilidad, pero si vas empezando empieza de menos a más. Procura utilizar un navegador, si leeras en web, que sea rápido y fácil de utilizar para seleccionar lo que te interesa (marcadores o favoritos). Si utilizarás Apps específicas de lectura, aprende a utilizarlas en tu favor. Algunas que te recomiendo son las siguientes:
Organiza tu lectura de sitios web, blogpost y fuente de noticias y actualizaciones
Organiza tu lectura de sitios web, blogpost y fuente de noticias y actualizaciones
Utiliza una de las Apps más efectivas para acceder a tu biblioteca digital
Utiliza una de las Apps más efectivas para acceder a tu biblioteca digital
Utiliza como plataforma de lectura la funcionalidad de tu cuenta Google
Utiliza como plataforma de lectura la funcionalidad de tu cuenta Google

La realidad es que hoy, nosotros los seres humanos del siglo XXI que estamos viviendo una conversión tecnológica sin precedentes, nos hemos adecuado como lectores “mixtos”. Varios estudios y observaciones indican que las personas que leen de forma digital, toman nota a la “antigua”, es decir, utilizan el dispositivo como libro, pero al ser “complicada” la experiencia del “subrayado digital” (más mito que realidad, hay que decirlo) prefieren anotar ideas, o incluso transcribir extractos enteros del texto, en  papel mediante una pluma convencional. Esto nos habla que tenemos el pie en dos universos que no son necesariamente contrarios, sino complementarios.  El verdero reto es cómo poder integrar lo físico y lo virtual en beneficio del proceso lector.

Un último comentario sobre el ambiente, no solo la valoración física/digital, es importante. Un ambiente lector precisa: más libros del que estás leyendo, más autores del que estás consultando, y sobre todo, la posibilidad de conversar con alguien más sobre aquello que lees. La posibilidad de encontrar algo valioso y compartirlo con alguien más nos permite una mejor proceso de comprensión y de encuentro con aquello que hemos descubierto. ¿Cómo puedes organizar tu biblioteca física y cómo tu biblioteca digital? Una sugerencia por cada rubro:

Biblioteca en casa, te recomiendo este texto clásico de la UNESCO “Biblioteca para todos. Cómo crear y dirigir una biblioteca sencilla“(1997) Igual y te animas a lanzar un proyecto en tu comunidad con estas ideas.

Biblioteca digital, te recomiendo este sitio que ha sido no solo productivo sino divertido para mí  en los meses recientes en que he iniciado a utilizarlo (me encuentras como “hazaprende”):

Un divertido recurso para organizar tu lectura digital con la ayuda de Dragotecario
Un divertido recurso para organizar tu lectura digital con la ayuda de Dragotecario

2. Conformar listas de lectura y registro de actividades

Sertillanges, pensador francés, en su obra “La vida intelectual” nos recomienda ir a los libros como cuando vamos a la compra de los víveres y alimentos: ¡con una lista previa!, pues así evitamos lo que nos distrae y lo que nos impide obtener el mejor beneficio. 

Seamos claros: ¡nadie sobre la faz de la tierra tendrá tiempo suficiente para leer todo lo que está escrito! Hay más letras que vida. Por lo que organizar las lecturas es una prioridad para el propio enriquecimiento. Si bien se recomienda integralidad en las lecturas, como decíamos en entregas anteriores, es importante que los conferencistas puedan generar una lista de intereses de lectura que oriente la consulta y adquisición de textos. Hay dos caminos para ello: seleccionar temas de interés, o bien “conformar una lista negra”.

  1. Generar una lista de intereses específicos se revela como algo más sencillo puesto que los expositores han, previamente espero, seleccionado diversas temáticas de las cuales exponen en sus eventos de forma frecuente. Mi lista de lectura, o de intereses de lectura, se relaciona por ejemplo al catálogo de conferencias que tengo. Puede ir cambiando, desde luego, pero no se alejará mucho de los temas que domino y que presento ante los auditorios que frecuento. La lista de objetivos específicos a leer puede construirse también a partir de autores concretos de los cuales se desea conocer y profundizar en lo que han escrito. Esta lista de autores puede irse, desde luego es lo conveniente, ampliando con el tiempo.
  2. Y “conformar una lista negra” implica que las malas experiencias del lector para con textos y autores se puedan ir registrando con la idea de que en un futuro puedan irse evitando si les encontramos nuevamente por el camino. Esto es subjetivo y depende directamente de los gustos de cada quien. No todos tenemos los mismos autores, no todos debemos leer lo mismo. No todos los textos significan lo mismo para todas las personas. Me abstengo de compartir mi propia lista negra, puesto que no quisiera herir suceptibilidades, pero de que la tengo la tengo y es muy útil en la preparación de mis actividades.

Los registros de lectura, que abordamos en la entrega anterior “Aprovecha tu lectura“, pueden ser de enorme utilidad para la organización de tu inventario de temas y autores, así como de tu “lista negra”.

3. Asignar metas y tiempos de lectura respecto las actividades a realizar

Organizar la lectura también tiene que ver con saber administrar el tiempo. Mi amiga Paty Anaya, en reciente entrevista que puedes ver aquí, que la posibilidad de exponer ante un público durante una hora efectiva implica una preparación previa que puede ir entre las 10 y 30 horas de trabajo previo. Pareciera mucho tiempo el que se invierte, pero sí somos fríos realmente es poco para poder obtener y consolidar información mediante la lectura.

Si has sistematizado la lista de tus intereses, y tienes a la mano la pléyade de autores de referencia, puede que sea mucho más fácil administrar el tiempo que inviertes en la conformación del mensaje. La organización de la lectura entonces, no solo es un tema de interés personal, sino que tendrá acentos precisos en tu actividad profesional como expositor ante grupo. Por ello:

  1. Asigna un tiempo diario a la lectura de textos de interés para ti, incrementa dicho tiempo si tienes una exposición o presentación en puerta.  Si dedicarás 1 hora de tu día a la lectura de forma habitual, al momento de prepararte para un tema duplica dentro de la posibilidad de tus actividades.
  2. Entrena tu lectura, para mejorar la inversión del tiempo que dedicas a leer. A mayor velocidad de lectura podrás aprovechar mejor el tiempo. Recuerda que no solo es leer por leer sino que la comprensión de lo que lees es una variable necesaria.
  3. Puedes, inclusive si lo consideras necesario, asignar días por semana para la lectura de textos de tu interés (funciona cuando no tienes en puerta la preparación de un nuevo tema en concreto) lo que te permite ir recopilando información y consolidándola (no es un gasto, es una inversión de tu tiempo a futuro).
  4. Reserva un poco de tu tiempo para comentarte a ti mismo respecto lo que has revisado. Jean Gittón, intelectual francés del siglo pasado, solía decir que “lo que no anotas lo condenas al olvido”. Ya sea en papel o en medios virtuales, acostumbra a escribirte notas y pistas para cuando la memoria falle. Lo que anotas, en términos de tiempo, te permite ser más eficiente en el futuro.

Esperando que estas entradas hayan sido de utilidad para ti, te compartiré el próximo mes los beneficios de la lectura para el conferencista en desarrollo. Veremos si las recomendaciones de las últimas entradas te han permitido concretar beneficios tangibles en tu desempeño durante este lapso de tiempo.

¡Hasta la próxima!