Comunicación

Química de audiencias

Cortesía PixaBay.Com
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A veces todo depende del primer vistazo, del inicial acercamiento. A veces una percepción, con el tiempo, puede modificarse. Pero hay una regla que conviene tener presente en ambos casos: ¡el primer contacto es importante y podemos prepararlo a nuestro favor!

Muchos, en relaciones amorosas y en ámbitos laborales por ejemplo, hablan constantemente de la importancia de la “química” (no en el sentido escolar propiamente dicho o de la disciplina científica rigurosa), sino que con ello buscan destacar la “reacción” que genera un primer acercamiento y que desde luego se desea sea “positiva”. Se espera desde luego que “mucha química” se traduzca en una reacción que “amalgame” las dos sustancias, las dos personas, las dos situaciones. Por otro lado se busca, en la medida de las posibilidades que ofrece el contexto, evitar la “poca química” que en el argot popular puede evidenciar diferencias de carácter, temperamento y opinión desde el primer asomo entre dos personas. La “química”, la importancia de agradar, es sin duda, en la materia de conferencistas, discursos, y presentaciones, un ingrediente sumamente importante del que no podemos prescindir. 

¡Desenpolva tu bata de laboratorio!, ¡saca del desván tu juego de química de la infancia!, y acompáñame en esta breve reflexión para procurar que obtengas “mucha química” y que sean de utilidad para ti algunas recomendaciones en casos concretos en los que se precisa la necesidad de aprovechar al máximo el impacto inicial que has generado.

Elementos “químicos” de utilidad para el conferencista

Para que esto nos sea más fácil te presento tabla periódica de los elementos básicos del expositor, químico especialista en audiencias:

Tabla Periodica - Elementos Químicos del Conferencista Imágenes Cortesía PixaBay.Com
Tabla Periodica – Elementos Químicos a disposcisión del Conferencista /  Imágenes Cortesía PixaBay.Com

Siempre

Quiere decir: ¡no dejes de hacerlo!, ¡mezclar en tus presentaciones tres elementos básicos!:

Calidez
Calidez

Cl. Calidez. Apoya tu primer contacto mostrando que eres un expositor cercano y preocupado por la audiencia; dispuesto a dar lo mejor que tienes para que ellos pueden conectarse con el mensaje que traes a modo de portador. Recuerda que la centralidad de la audiencia debe posicionarse sobre lo que se ha venido a comentar, no solo sobre quien lo ha venido a compartir. Demuestra tu humanidad, eso generará un ambiete cálido que te permitirá un mejor impacto.

  • Sonríe.
  • Responde a quienes, en tu paso al escenario, te saluden; o quienes se acerquen a darte los buenos días /tardes/noches mientras inicias la exposición.
  • No cruces los brazos, mientras te presentan, no te des la señal de distancia intelectual
Dinamismo
Dinamismo

Dm. Dinamismo. Proyecta energía y movimiento. Promete, a través de lu lenguaje no verbal, que lo que se verá a continuación distará mucho de ser “aburrido” aunque no te vayas a dedicar a hacer un show cómico, mágico y musical. Demuestra una postura abierta, dispuesta. Acomete cada acción previa, a la toma de tu micrófono y/o a tu presenciación, con decisión y si tienes nervios, lo que sería complemetamente normal, busca trabajarlos para que en lugar de obstaculizarte se conviertan en un catalizador de tus potencialidades.

  • Cuando te presentes con la audiencia busca una forma creativa,  que no sea lo que siempre están acostumbrados a ver cuando inicia una exposición.
  • Encuentra formas de romper el “formalismo” de un evento, busca  romper el “hielo” con la audiencia. Apoyate en sucesos recientes, en acontecimientos importantes, en fechas, en aquello que se está “comentando” en las noticias, en las películas. El dinamismo atraviesa por la “actualidad”.
Solidez
Solidez

Sl. Solidez. Se logra a través de la preparación previa del tema que se comparte, ¡es cierto! pero se proyecta a otros cuando posicionamos en ellos la percepción de que “sabemos del tema” y que nos presentamos “sin temor evidente” ante la audiencia para exponer el tema sin que en modo alguno nos consideremos “superiores” intelectualmente ante la audiencia. El abordaje del tema entonces, a través de este ingrediente, permitirá dos cosas: 1) ir de menos a más, es decir, pasar de las ideas más simples a las más complejas, creciendo como los pinos y 2) que quienes te acompañan puedan utilizar tu conferencia para construir algo nuevo, así como el pino nos brinda la madera, así tú debes brindar información que se transforme en acción.

  • Acostumbra a dedicar por lo menos 10 horas de preparación a cada intervención. Si es posible, construye tu mismo el material y la concatenación de ideas. Si compartes un tema que alguien ha preparado antes: estudia con vehemencia la lógica del tema y la estructura del discurso.
  • Justifica tus ideas y verifica tus datos. Si utilizarás estadísticas, para demostrar una idea, procura contextualizar el dato que ofrecerás. No todos quienes te acompañen estarán acostumbrados a “pensar en porcentajes”.
  • Genera, por cada idea, algúna conexión específica con acciones que pueden aterrizarla. Incorora tips, recomendaciones, sugerencias, lanza pistas que permitan continuar la reflexión. Brinda muchas formas de usar la “madera” que tu solidez ha compartido con quienes te acompañan.

En ocasiones

Quiere decir que tienes que saber regular cada uno de estos tres elementos antes de utilizarlos, omitirlos o abusar de ellos puede impactar la eficacia que buscas:

Frondosidad
Frondosidad

Fr. Frondosidad. Detecta y capitaliza los momentos en los que es necesario profundizar en un concepto, ejemplo o idea. Puede usarse este elemento en dos realidades diversas: a) si has compartido una forma de acercarse a un concepto y te percatas que no ha quedado claro con tu audiencia, debes ampliar la información que sustenta tu discurso asegurándote que hay claridad en el mensaje; b) si la audiencia “pide más madera de la que tenías prevista”, y te es posible en términos de tiempo y los puntos a cubrir, ofrece más y encontrarás una reacción positiva en quienes te acompañan.  Recuerda que un mensaje puede “desenrollarse” de forma interminable, por ello es importante saber hasta dónde dejarás crecer las raíces y las ramas de aquello que compartes. 

  • Prepara de forma previa tres o cuatro ejemplos para explicar una idea. Dependiendo la respuesta de la audiencia, sabrás si agregas o quitas lo que tenías preparado.
  • Utiliza y ten listos datos de soporte, estadísticas y estudios “adicionales” a los “datos duros” que compartes. Ten lista una recomendación bibliográfica para ampliar, de forma posterior, la reflexión sobre el tema.
  • Acostumbrate a corroborar cada una de las ideas fuerza de tu tema; si te percatas que existe alguna laguna, que no te han seguido en la claridad de una idea, procura regresar, ampliar la explicación y corroborar de nueva cuenta. Son útiles las preguntas: ¿qué hemos visto hasta aquí?, ¿qué piensan de este último punto?, etc. 
Camuflaje
Camuflaje

Cm. Camuflaje. Disfraza, según te convenga, tus opiniones frente al mensaje, confunde a quienes te acompañan. Comparte en ocasiones mensajes contradictorios para “sacar de balance” a las y los participantes en tus eventos. Demuestra que a cada paso que se de en conjunto puede venir algo nuevo en tu presentación, no saben por dónde va a “caer la bala” y eso motiva la atención y la participación.

  • Al momento de corroborar una idea, contradícete a ti mismo respecto lo revisado previamente. Bastan unas gotas de este brevaje para que la audiencia “reaccione” y puedas precisar y continuar asegurando un impacto favorable.
  • Procura la confusión en lo accidental, evita poner un “disfraz” a un concepto que sea demasiado complejo o “difícil” de quitar.
  • No expongas, al momento y a todo el rayo del sol de la atención de la audiencia, lo que realmente piensas o no sobre el mensaje que posicionas. Ve dosificando la opinión que puede influir en la percepción de la audiencia; a veces a favor a veces en contra, pero siempre al finalizar tu intervención debe quedar clara tu postura sin matices y sin miramientos. Proceder de esta manera estimula la confrontación de la audiencia con su propio pensamiento ante el expositor. Si lo piensas es un gran efecto, pero requiere también pocas “gotas”. Si te pasas, la confusión será generalizada y la ventaja se pierde.
  • Aprovecha el “te lo digo Juan para que me lo entiendas Pedro” que era tan efectivo en la educación moral de nuestras abuelas.
Impacto
Impacto

Im. Impacto. Incluye dentro de tu presentación, ya sea en discurso o en material multimedia, algo que “mueva” a la audiencia pero que no la predisponga en tu contra o en contra del mensaje, sino que incremente el anhelo que buscamos. Una reacción “positiva” es la que buscamos con este elemento. Sacudidas productivas, me gusta decirles en mi propia práctica. Aquí algunas ideas:

  • Agrega a tu mensaje citas textuales de autores que refuerzan la idea que estás compartiendo; inclusive, puede ser poesía si tienes forma de hacerlo de forma adecuada (pronunciando adecuadamente las palabras, manteniendo el ritmo y haciéndo los énfasis respectivos).
  • Genera sensaciones positivas, olores agradables, sabores exquisitos a la par de tus palabras. Acompaña los ejemplos sobre conceptos específicos con momentos placenteros en la vida del ser humano, si bien todos tenemos diversidad de percepción, podemos reaccionar de forma similar ante: recuerdos hermosos de la infancia, éxitos, alegrías, gusto por la comida, etc.
  • Incorpora, en tu material audiovisual, imágenes que toquen la parte espiritual y estética del ser humano. Procura que sean buenas imágenes y comprensibles para la audiencia.
  • Considera el uso de algún vídeo, relacionado al tema, y de corta duración que apoye tu explicación. Que se escuche y vea bien, será clave para el impacto que buscamos. Si deseas conocer mis recomendaciones para conformar material multimedia, con audio y vídeo, revisa lo que he escrito sobre “material multimedia

Con mucho cuidado…

Significa combinaciones explosivas. Si no tienes amplia experiencia frente a grupo, y capacidad de dominar cada uno de estos elementos: ¡abstente! Son solo para conferencistas que, aceptando el riesgo y en ocasiones pagando con credibilidad y éxito por el mismo, están dispuestos a posicionar su mensaje de forma creativa:

Humor
Humor

Hm. Humor. A la mayoría de las personas nos gustan los chistes y los recursos que el sentido del humor aporta a nuestras conversaciones, pero es cierto que no todos tenemos la habilidad desarrollada de incorporar esta variable en nuestra comunicación oral. No hay nada mejor que el buen chascarrillo en el momento oportuno, y no hay nada peor que un chispazo en un cuarto repleto de gasolina y pólvora. Si en tu día a día, has desarrollado la habilidad del sentido del humor (esto quiere decir que cuando cuentas un chiste la gente efectivamente “se ríe”, y te pide, de forma frecuente, que cuentes más y más) es probable que llevar la cotidianeidad a tus intervenciones sea benéfico. Si en el día a día, en tu vida diaria, notas que solo tú te ries de lo que platicas, ¡no incorpores ningún recurso de este tipo a tu contenido! Para incorporar un recurso del humor es importante cuidar algunos detalles:

  • Evita vulgaridades, albures y doble sentido, en tu manejo de humor. Muchos se van a reir, pero muchos te van a rechazar.
  • Evita comentarios descriminatorios hacia grupos vulnerables, o hacia los propios miembros de la audiencia. Se trata de reir juntos, no de reirte de ellos o burlarte de otras personas que pueden no estar presentes. No es un buen comentario, aunque así te lo parezca, si tiene por objeto denostar y menoscabar la integridad personal.
  • Ensaya de forma previa la incorporación de este recurso para que sea natural dentro del discurso que compartes.
  • Encauza al risa a la reflexión; nos reímos de aquello con lo que nos podemos identificar. ¿Cuál será el paso siguiente? Liga el recurso al aspecto educativo y formativo de tu intervención, no es un show ni monólogo lo que compartes, debes tener claro el objetivo de lo que realizas.
Rechazo
Rechazo

Rch. Rechazo. Este es un posicionamiento negativo intencional en la audiencia. Si con el elemento “impacto” que comentamos antes buscamos emociones positivas, este es el “antídoto” (o el veneno, conforme nuestra perspectiva aplique). Colocamos en la audiencia emociones y sensaciones desgradables, no solo por impactar, sino para mover la reflexión de quienes nos acompañan. Su uso requiere gran experiencia y habilidad del expositor pues sí solo quiere lograrse el efecto del rechazo, por el rechazo en sí mismo, la audiencia “regresará” no solo el ejemplo o recurso que utilizamos (una imagen desagradable y que provoca náuseas, por ejemplo), sino que provocará repugnacia hacia el mensaje y quien lo comparte. Pensemos en este elemento como en el efecto de la vainilla. Si solo la olemos, el aroma es grandioso; si utilizamos unas cuantas gotas mejoramos el sabor dulce y aromático de algunos alimentos, pero si tomáramos 5 ml de golpe, con una cucharilla, nuestros receptores de sabor en la boca colapsarían y nada más podríamos ingerir.

  • Si quieres utlizar algún recurso visual, auditivo o de vídeo que genere una reacción negativa considerble en la audiencia, antes de poner en riesgo tu mensaje consulta con personas cercanas cómo reaccionarían ellos ante este estímulo. No te quedes solo con un par de opiniones, pues podrías llevarte una sorpresa.
  • Así como los noticieros, algunos decentes que quedan por ahí, advierten de forma previa a sus audiencias respecto imágenes controvertidas antes de transmitirlas incorpora este “disclaimer” antes de proyectar o compartir el recurso adicional que has preparado. Esto puede preparar al grupo y minimizar un poco el impacto negativo para que pueda ser encauzado a tu objetivo.
Confrontación
Confrontación

Cfr. Confrontación. En ocasiones existen temáticas que por su naturaleza tienden a enfrentar al expositor con quien le acompaña en la audiencia. En otros momentos, se requiere contrastar con el grupo alguna idea que no es fácilmente percibida ni bien recibida por la mayoría. Este tipo de elemento es el que utiliza un conferencista para “decirle sus verdades” a la audiencia. No es un ejercicio fácil y requiere, por mucho más razones que el “Humor” o el “Rechazo”, una gran experiencia y sensibilidad del expositor en turno así como una inmesa claridad en el objetivo que se persique. Si se administran más de tres gotas de este elemento la combinación ciertamente será explosiva y los resultados contradecirán al propio conferencista impidiéndole lograr sus objetivos. Te recomiendo utilices este elemento cuando:

  • Has generado un profundo clima de confianza y participación con la audiencia.
  • Has compartido algún “disclaimer” previo al “gancho al hígado” que buscas propinar para sacudir a la audiencia.
  • Te encuentres sereno y por ningún motivo seas capaz de mostrarte enojado, molesto o irritado con la audiencia y/o con los participantes al momento de confrontar. Sí debes mostrarte seguro y decidido, pero evita cualquier tono que refleje “agresión”. Es importante que exista concordancia entre la comunicación verbal y no verbal.
  • Estés dispuesto a brindar consuelo. Piensa en una inyección. Antes de colocarla suelen “apapacharnos” con un algodón con alcohol para preparar el “piquete”; después de efectuado, el algodón con alcohol vuelve a ser aplicado. Cada que confrontes, cada que señales algo negativo respecto tu audiencia o de su postura ante el tema, procura un inmediato acercamiento que haga patente tu “calidez”.
  • Tengas un objetivo y una estrategia. La confrontación no debe rebasar, ni siquiera y por ningún motivo, más del 5% de tiempo que pasas frente al grupo. No seas de esos expositores que malgastan su tiempo, y el de sus asistentes, señalando sus errores e incongruencias. Por cada cosa negativa que reveles busca compensar con más de 10 cosas positivas que es muy probable las personas, en el contexto que mandes, realizan.

Deseando que estas ideas, recomendaciones y abordaje de soluciones frente a grupo, sean de utilidad para tu práctica cotidiana, espero puedas compartirme qué tan bien te quedan las mezclas, las infusiones y las pociones al efecutar la “química de las audiencias”.

¡Hasta la próxima! 

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