Reacomodo familiar nuevo hijo
Familia, Mis presentaciones

Matrimonios que maduran perduran

Reacomodo familiar nuevo hijo
Familia: Nuestro Hábitat Natural. Imagen Cortesía de PixaBay.Com

El día de hoy tuve el gusto de participar, como ponente, ante un grupo participativo e interesado conformado por 15 matrimonios que se encuentran en un segundo proceso de adopción. Agradezco a cada una de las esposas y de los esposos que fueron tan amables de escucharme. Admiro que han recibido ya a un hijo y han recorrido un camino arduo para recibir uno o una más a la brevedad. Creo firmemente, ellos me lo demostraron hoy, que la paternidad y la maternidad son “misterios”, en el sentido de realidades vitales “profundas” en la existencia de los varones y las mujeres. La adopción es un misterio que se esconde dentro del misterio. Algo así, quizá en mi interpretación en un contexto como el que nos ocupa, dijo el Buen Papa San Juan XXIII:

“Es más fácil para unos padres tener un hijo, que para un hijo tener verdaderos padres”

Los padres que adoptan, y no habló de dientes para afuera, están llamados no a un compromiso mayor sino radicalmente existencial y, aunque similar, diverso. Su paternidad no solo responde a la biología, sino que surge, tal vez de una forma más compleja, desde la decisión permanente de conformar un vínculo que la ley solo reconoce pero que suele originarse de forma previa en el contexto del amor incondicional y desinteresado.

Tres fueron los objetivos planteados:

  1. Poder visualizar la llegada de un nuevo hijo a la familia como una oportunidad para “madurar” su propio amor conyugal, profundizando más que en los sentimientos y las emociones que rodean al amor en el verdadero campo en que este puede darse: ¡la búsqueda de la felicidad y el bien del esposo o la esposa. He dicho, a este respecto, y lo afirmo que así como nos preocupamos por resolver las necesidades inmediatas de la llegada de un nuevo integrante de la familia, así como nos dedicamos, por ejemplo, a “amueblar” una habitación, debemos preocuparnos por amueblar el alma, por robustecer la unión conyugal que dará cabida, contexto y sentido, a la persona que llega.
  2. Identificar áreas de oportunidad, en la casa, en el ámbito laboral y en el contexto social inmediato para poder preparar el “reacomodo familiar” que tendrán que vivir en el corto plazo. Desde situaciones de tiempos, roles, tareas, actividades, etc; pero sobre todo, con especial énfasis, en el reto de la comunicación que deberán profundizar en situaciones que podrían llegar a ser considerablemente estresantes y con poco espacio a la reflexión pausada en el día a día.
  3. Motivar la oportunidad del diálogo y la comunicación a partir de compartir los estados emocionales de cada uno frente a situaciones comunes y cotidianas que acontecen en el contexto de la vida de pareja. Esto pudimos lograrlo a través de un sencillo ejercicio en pareja, que espero, pueda repetirse en las próximas semanas y en los años venideros de quienes hoy me acompañaron.

Comparto, por si es de utilidad, el material empleado en la sesión:

Si bien espero, en los próximos días, la retroalimentación que los organizadores y los miembros de la audiencia quieran y puedan compartirme por mi parte me siento satisfecho de haber apoyado al logro de estas metas concretas que construímos con antelación al preparar y planificar esta actividad.

Agradezco muy especialmente la invitación y la confianza de las organizadoras, así como de las instituciones humanas y de calidad a quienes ellas representan. Me permito recomendar ampliamente en este espacio, por su trascendente labor a  VIFAC y al Instituto de Desarrollo y Apoyo Psicoterapeútico A.C. (IDAPSI), ¡gracias por la generosidad y entrega en la labor cotidiana! 

¡Hasta la próxima! 

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