Comunicación

Cómo aprovechar el nerviosismo del #conferencista

Me encuentro a unas horas de presentarme nuevamente ante público. Dicen que nadie es profeta en su tierra, y ahora que me dispongo a acudir a mi ciudad natal para presentarme los nervios pueden ciertamente acrecentarse. ¿Son siempre negativos los nervios del conferencista? ¿Debemos minimizarlos hasta hacerlos desaparecer? ¿Conviene que se presenten? Te comparto, de forma rápida mi opinión.

¿Cómo aprovechar los nervios en una presentación?

En primer lugar creo que la presencia de cierto nerviosismo es normal y necesaria.Los nervios tienen mala prensa, pero hay que tener una sana perspectiva sobre ellos. El gran orador Marco Tulio Cicerón así lo expresaba:

“Personalmente, siempre estoy muy nervioso cuando empiezo a hablar. Cada vez que pronuncio un discurso me siento como si me estuviera sometiendo a un juicio, no solo sobre mi capacidad, sino también respecto a mi carácter y mi honor. Temo dar la impresión de que prometo más de lo que puedo cumplir, lo que indicaría una completa irresponsabilidad, o de que podría hacerlo mejor, lo que indicaría mala fe e indiferencia”.  (Citado en LEITH, Sam., ¿Me hablas a mí? La retórica de Aristóteles a Obama., Ed. Taurus., 2012., pág.128)

El nerviosismo entonces nos puede llevar, divertida paradoja, a cumplir la responsanbilidad que experimentamos y a dar lo mejor de nosotros mismos. He comentado en diversos foros que el conferencista que no teme, aunque sea un poco, el momento de presentarse, es probablemente un expositor que se ha anestesiado sobre la trascendencia de su labor y puede ocurrir que la ausencia de nerviosismo sea perjudicial. Creo que los nervios antes de una presentación, y durante una presentación misma, nos activan el sentido de alerta y de precaución ante cada cosa que se dice y se hace. Cierto es, sin embargo, que si no se controlan tienden a la parálisis me parece que sabiéndolos manejar pueden complicarlo todo.

Visualizo el nerviosismo como una mecánica de focalización de energía que, sabiéndola manejar, puede incrementar la eficacia del expositor. Prefiero ser un conferencista con el sentido de alerta al 100% que un conferencista que se fía de sí mismo y que al sentirse “en terreno seguro siempre” tiende a tropezar.

Miedo
Cortesia PixaBay.Com

¿Qué te puedo recomendar para canalizar adecuadamente el nerviosismo? 

  1. Prepárate copiosamente para una presentación. En otras ocasiones he recomendado la norma de que por cada hora de presentación son 10 horas de preparación. Creo que, la normalidad del nerviosismo puede darse en virtud de la preparación del tema y del conferencista para la presentación. A mayor preparación y dominio del tema será más fácil conectar con el lado positivo del “nerviosismo”.
  2. Genera una planeación de tu conferencia, considerando los movimientos y énfasis a utilizar en cada una de las partes que deseas potenciar frente a la audiencia. Recurre a mis recomendaciones para iniciar con fuerza tu conferencia, para crear ejemplos y para cerrar con fuerza tu presentación.
  3. Ensaya de forma previa tu presentación. Busca incluso grabarte en audio o en vídeo para que puedas detectar algunos vicios comunicativos o errores que podrías corregir. Dedícale tiempo a evaluarte a ti mismo.
  4. Un día antes de la presentación, conviene que revises con un breve repaso mental las ideas principales, que te pongas a reflexionar sobre el sentido de tu actividad (el objetivo inmediato que persigues frente a la audiencia). Incluye en esta revisión los elementos logísticos que están bajo tu control (puedes apoyarte en mis recomendaciones para prevenir los imprevistos logísticos).

No debemos tener miedo a los nervios, debemos tener miedo a no tener temor de equivocarnos. Recuerda que si te preparas bien podrás canalizar el nerviosismo en beneficio de tu presentación y en beneficio de tu audiencia.

¡Hasta la próxima! 

Educación, Familia

La dictadura del “amor”

Campaña
Fotograma de Spot Publicitario Inmujeres

Basta escuchar el radio en México, en cualquier estación y a cualquier hora, para que sea uno bombardeado por el estribillo con el que la autoridad pública pretende enfrentar el espinozo tema de la educación sexual. Campaña dirigida a adolescentes que, sin temor a decirlo, reduce la visión de la sexualidad humana al mero uso de los genitales en aparente contexto de “seguridad”.

Bajo esta perspectiva la responsabilidad y la madurez se alcanza cuando el adolescente, o la adolescente, es capaz de colocarse un preservativo. Campaña de espejitos que para evitar el embarazo a edades tempranas y las infecciones de transmisión sexual promete la seguridad bajo la “dictadura” del amor. Si amas, puedes hacer lo que quieras es el mensaje que se brinda. No crean que es un parafraseo de San Agustín. El estribillo en un rock pegajosón con “frases poderosas”:

“Siento la magia del amor, y ahora quiero informarme, pero ¿cómo? ¿cómo le hago?

Si tienes edad para enamorarte, tienes edad para cuidarte”

Promete, además, la voz en off que si entras a la página oficial te enterarás de todo lo que hay que saber sobre “educación sexual” desde la perspectiva gubernamental para evitar riesgos y disfrutar al máximo la época con vida sexual activa.

Termina con la tripe afirmación:

Es tu vida, es tu futuro, hazlo seguro

Si realmente queremos enfrentar el problema, porque coincido que es como tal una problemática, tenemos que reflexionar algunos detalles ausentes en esta promoción de tres pesos. Otro día podríamos abordar la discusión de la información presente en la página web de la campaña, fuertemente focalizada al uso y conocimiento de métodos anticonceptivos aunque prometen “todo” sobre educación sexual.

Volviendo al Spot, tratemos de desmitificar la información pegajosa que se presenta como cierta cuando no lo es. Tres falacias compuestas podemos encontrar:

  1. Un adolescente, en pleno desarrollo, no experimenta como tal “la magia del amor” sino la “magia” de las hormonas. Todo un mundo de sensaciones y sentimientos nuevos que deben ser “contextualizados” a la amplitud de su persona donde, desde una perspectiva integral, el amor sí puede experimentarse. Pero para amar mucho en compromiso debe apostar cada uno de nosotros. Reducir la persona a un individuo que no puede resistirse a sus impulsos es mostrar una antropología deficiente, este es el trasfondo de la apertura del “spot”. 
  2. Ligar el enamoramiento al cuidado es una bonita teoría. El enamoramiento como fenómeno emocional puede ocurrir incluso en un niño o en una niña en 5to año de primaria. ¿Nos atrevemos a decir que un niño en estas edades es capaz de cuidarse a sí mismo? ¿Qué debe hacer un niño que se enamora y que desea “cuidarse”? ¿Debe recurrir a sus padres, primeros educadores, o bien acudir a “Papá Gobierno” que sí sabe lo que le conviene y le brinda opciones para que pueda iniciar su vida sexual activa cuando y como guste? Aquí la educación sexual, una formación que considero indispensable, se convierte en instrumento de adoctrinamiento para la población más jóven. Los papás y las mamás salimos sobrando en esta ecuación, se vulnera nuestro derecho como primeros educadores y el gobierno, en teoría con buena intención, quiere compartir “la verdad” con la población adolescente.
  3. La invitación a “hacerlo” seguro es sobre todo una promoción de la vida sexual activa bajo la perspectiva de “minimizar el riesgo”. He aquí la última falacia escondida. No hay nada en la vida que sea 100% seguro, más que la muerte misma que a todos nos espera. Prometer una seguridad absoluta al adolescente es reiterar el patrón de “convertirse” en grande cuando conviene y volver a la infancia a la primera oportunidad de desafío y reto. Es un decir “quiero todas las canicas, pero no estoy convencido de ponerme a jugar con ellas porque puedo perderlas”. Ninguna decisión en la vida se toma con seguridad absoluta, la posibilidad de fallo, de duda incluso, debe ser considerada dentro de la balanza de la consideración de consecuencias. Aquí parece que solo hay dos caminos: o te proteges o te enfermas/embarazas, pero no puedes dejar de “hacerlo” porque es tu vida, tu futuro que está en tus manos y no aprovecharlo sería un craso error.

“Ama y haz lo que quieras” desde la perspectiva agustiniana es un paradigma completamente diferente a las falacias escondidas que nos presenta la publicidad malintencionada que pretende no tengamos y ejerzamos nuestro pensamiento crítico. Cuando el gobierno en turno pretende asumir, en aras de la salud pública, las labores propias de la familia, de los padres y madres como primeros educadores, no tendremos un panorama alentador. El amor se vuelve el justificante de la “calentura”, el amor es la antítesis del propio amor. Decía Santo Tomás que el amor es el acto de la voluntad por el cual se busca el bien del otro, para el gobierno actual el amor es buscar tu bien únicamente. No hay encuentro, hay “episodios” de sexualidad “rota” de la persona y de su contexto integral. Con este panorama atrevo una profecía “no se reducirá el incremento de adolescentes con infecciones de transmisión sexual, ni los embarazos adolescentes”.

La educación sexual integral, que contextualiza desde la afectividad y el proyecto de vida, no es solamente una instrucción “técnica” sobre “metodos y herramientas” sino que sobre todo debe convertirse en una formación del carácter y de la capacidad de decidir en el verdadero sentido del amor humano: ¡un encuentro trascendente que nos perfecciona!

¡Hasta la próxima! 

Comunicación

Cómo iniciar con fuerza tu #conferencia

Speaker
Focaliza la atención desde el inicio de tu conferencia

El amor a primera vista, no solo es una aspiración de los enamorados. Los que exponemos ante público quisiéramos tener la oportunidad de ese deleite con nuestros públicos. Quisiéramos, y no me dejaran mentir quienes practiquen este arte, que nuestra sola presencia y porte fueran el principal gancho, además del tema y título de la presentación, que nos favoreciera en temas de atención, interés y participación de la audiencia.

Si bien hay un impacto inicial, que puede ser positivo o negativo, y que depende, en gran medida de la comunicación no verbal, quiero decirte que el amor se conquista con el trabajo árduo y la preparación. Por ello quiero compartir contigo 4 útiles recomendaciones para iniciar con fuerza tu próxima conferencia y favorecer el afecto del auditorio hacia tu persona.

4 recomendaciones para que tu #conferencia inicie de forma genial

1. Presentación

Busca detalles personales que puedas compartir con el auditorio. Si bien en la presentación de tu persona por parte de los organizadores, es importante la lectura de alguna semblanza o nota curricular (evita, por cierto, la lectura de un CV en forma; una hoja de vida muy larga podrá generar un efecto contrario; al finalizar el post te comparto un ejemplo de mi semblanza) es importante que busques una manera de acercarte al auditorio que rompa el hielo y genere una cercanía; que nos haga entender tu presencia en un encuentro de tú a tú, sin tanto formalismo.

Brinda algo de ti, desde el inicio. Esto favorece que la audiencia te perciba cercano, empático y reflejará que, aunque el tema que abordarás sea serio y formal, quienes te acompañan pueden reconocer en ti a una persona que, como ellos, tiene una identidad y un deseo de compartir un momento especial que se transforme en información útil y oportuna.

No olvides agradecer, de inicio y por adelantado, su participación contigo en ese momento. Recuerda que te debes a ellos y que sin ellos tu exposición no tendría sentido alguno. Muchos probablemente han dejado algo importante y valioso para ellos con tal de estar ahí por lo que iniciar agradeciendo la disposición siempre será un asunto de delicadeza de tu parte. Los auditorios reconocerán este gesto pues podrán ver que haber dejado por unos momentos el programa favorito, el tiempo libre, otro compromiso social, a la esposa o esposo, a los hijos, a los alumnos, tendrá cierto sentido al encontrarse con alguien agradecido por su presencia.

2. Enganche

Inmediatamente después de tu presentación, procura “romper la inercia” de exposición del tema con alguna historia, reflexión, anécdota o breve descripción que, en primera aparicencia, no tenga nada que ver con el tema en sí mismo. Iniciar una conversación de un tema que te apasiona generalmente tiene por apertura algo de lo que ha sucedido en la vida real y que nos lleva a meditar o reflexionar sobre el tema de interés.

Esta pequeño recurso, que no debe ser largo y extenuante, funcionará como una poderosa analogía. Ellos esperan que al terminar tu presentación personal inmediatamente te metas al tema. Por el contrario, tu empezarás a mencionar algo que no tiene aparentemente ningún sentido con lo que hoy se revisaría. Esa contradicción mental que el auditorio detectará funciona como un poderoso enganche al tema. Una vez que termines este recurso, deberás siempre relacionar a la conferencia, al tema. Como toda analogía deberemos mostrar la semejanza con nuestro tema y objetivo a abordar.

La historia, o pequeña anécdota, debe tratar de conformarse a partir de quienes te acompañan en la conferencia. Adaptar este ejemplo al público que te acompañará lo hará ciertamente más eficaz. Debe ser plenamente motivante para quien te escuche. Puedes recurrir a notas famosas en el momento, a noticias que en ese momento estén en “circulación” o a gustos o intereses previamente determinados en tu audiencia. Para ello es importante que puedas “analizar a tu audiencia“.

3. Objetivos y metodología

Una vez que has “enganchado” el interés con tu práctico recurso previo, y que has tenido una presentación inicial eficaz, aún te faltan algunos detalles para dar por inicio la exposición del tema. Recuerda que buscamos que inicies con toda la actitud y energía y si bien los dos pasos previos te llevan en dicha dirección, es importante que puedas brindar una  adecuada “introducción” a tu conferencia. 

Compartir los objetivos que persigues con tu exposición y hablarles sobre cómo trabajarás, los subtemas que abordarás, el material multimedia que emplearás, ayudará a “brindar poder a tu audiencia”. Ellos sabrán lo que sucederá a continuación por lo que podrán “reducir su ansiedad” de no saber a ciencia cierta lo que harán en el tiempo en que te escucharán. Debo aclarar que esto en modo alguno significa “vender” por anticipado la escena de tu conferencia, únicamente haces conciencia en la audiencia para que aprovechando la información y formación que compartirás ellos puedan reconocer la utilidad de lo que recibirán a cambio de su atención y participación.

Siempre recomiendo que los objetivos no se expresen de modo “académico”, sino como una expectativa personal de tu parte hacia la audiencia. Un voto de confianza del experto que está convencido de que la información que hoy se revisará puede cambiar positivamente a la audiencia. Un ejemplo:

Deseo sinceramente que las cuatro recomendaciones que ahora vemos a detalle puedan ayudarte a tener mejores presentaciones y que, teniendo un inicio fenomenal a través de la implementación de estas ideas, seas capaz de impactar positiva y efectivamente a quienes te acompañen en cada conferencia. Creo que esta información puede serte de utilidad; la comparto sin reserva a sabiendas que tú, con tu experiencia y conocimiento, podrás darle un excelente uso en beneficio de los públicos que te escuchen de ahora en adelante.

4. Negociación

Por último, ahora sí antes de iniciar el tema, es importante que hagas conciencia en el auditorio de tu compromiso y del compromiso que requieres de ellos para poder desempeñarte adecuadamente. Es un proceso de socializar normas mínimas que te permitan ejecutar la conferencia como está considerada en tu planeación y preparación previa.

Primero brinda un compromiso en los siguientes términos generales:

Para lograr el objetivo que nos hemos propuesto, y que comentamos previamente, prometo poner a tu servicio todo mi conocimiento, experiencia y habilidad. Te garantizo que de mi parte no quedará dormido el interés por compartirte esta información que hoy te traigo y que estoy seguro puede hacer la diferencia en tu vida.

Posteriormente, pide en ellos esas actitudes que te permitirán trabajar: ¡la atención y participación!. Con ello previenes la distracción y los haces partícipes en el momento comunicativo que se vive.

Yo prometo dar lo mejor de mí como expositor, pero necesito que tú, cada uno y cada una, puedas apoyarme con tu atención y en determinados momentos con tu participación. Si tú y yo ponemos de nuestra parte esto puede convertirse en un evento perdurable en el tiempo. Tanto tú como yo recordaremos esta sesión como una actividad productiva y enriquecedora. Necesito de ti y quiero hacer patente que pido ahora tu apoyo antes de iniciar con el tema.

Haz patente este compromiso y ¡cúmplelo!, dales en terminos de tu ejecución un momento perdurable en términos de eficacia comunicativa. 

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Si has podido efectuar estos cuatro pasos te encontrarás con lo siguiente:

  1. La audiencia reconoce al expositor como una persona igual que ellos que está dispuesta a compartir sus conocimientos y experiencia en beneficio de quien le escucha.
  2. La audiencia reconoce la importancia del tema y ha comprendido la utilidad del mismo a partir del enganche efectuado.
  3. La audiencia tiene una idea general de la presentación que verá, comprende los momentos y reconoce el beneficio que recibirá si participa activamente.
  4. La audiencia se compromete con el expositor, apoyándole, a través de actitudes concretas que permiten el desarrollo de la conferencia.

Con estos elementos, con este dedicado encuadre y marco de referencia, tendrás sin duda alguna un inicio de fuerza en tu #conferencia que te permitirá “anclar el mensaje” con tu audiencia. Soy un verdadero creyente de que esta forma de iniciar podrá representar una apertura diferente a la que las auditorios están acostumbrados y que la comunicación eficaz será un objetivo evaluable en tu participación.

Te comparto lo siguientes recursos complementarios:

Ejemplo de mi Semblanza_2016

Este breve resumen del post:

iniciar

Ya en este espacio, en ocasiones anteriores comenté algunos detalles sobre el “cierre” de tu conferencia. Checa lo que decía entonces por aquí.

 ¡Hasta la próxima! 

Comunicación

Conferencistas Altisonantes

Insulto/rudeza/grosería
Cortesía_Pixabay.Com

Una de mis lectoras en días pasados me mandó por correo electrónico sus impresiones y comentarios respecto un evento al que, por trabajo, acudió en fecha reciente. En dicha actividad le tocó observar un expositor que no fue de su agrado. La razón fue sencilla de su rechazo: ¡se dedicó a utilizar como recurso, para captar la atención y hacer animada su presentación, un sinnúmero de groserías y albures! Aunque a ella le desagradó observó sin embargo que varias personas en la audiencia, parecían fascinadas y de acuerdo con el expositor en cada afirmación expresada; me escribió para conocer mi opinión y para tratar de entender la contrariedad en la que se experimentó en dicho momento.

En cierta forma me parece que la respuesta que podría darle, puede ser también de utilidad para otros lectores y por ello he decidido responder a través de mis:

4 razones por las cuales te conviene desterrar las groserías de tu comunicación verbal

Las groserías recurrentes y/o el uso de albures y expresiones vulgares, bajo la etiqueta de “doble sentido” como decimos en México, se constituyen hoy por hoy como la materia prima de expositores y conferencistas que buscan resultar “chistosos” a la audiencia como una forma de romper el hielo inicial y garantizar atención a lo largo del desarrollo de las ideas, en teoría, previamente preparadas. Parece que ofrecen un pequeño Show, a imitación de comediantes soeses, pues no tienen algo más que ofrecer a su audiencia. Creeme que no escribo esto por espantado, tengo en mi vida personal la tendencia a la malahablez, y en ocasiones comprendo que hay situaciones que ameritan una que otra altisonancia; eso no me impide, sin embargo, distinguir el fuero privado de una conversación a “corta distancia” y la importancia que debemos darle a nuestra comunicación en términos públicos como imagen de lo que representamos como expositores. Vamos paso por paso, para tratar de aportar algunas ideas más concretas.

1. No precisan esfuerzo

La principal razón por la que te pido que destierres las groserías de tu comunicación verbal es porque cualquiera que se pare ante un grupo puede hacerlo sin problema.  Cualquiera puede insultar, pero pocos pueden apoyar la formación y la educación de las personas a través de la transmisión de un mensaje en particular. Lo digo y afirmo sin temor: ¡es recurso barato y fácil de utilizar! ¡No implica esfuerzo! No olvides que las audiencias perciben y valoran el esfuerzo del expositor. Si recurres a las groserías caerás bien a algunos, puede ser, pero muy probablemente no convencerás a la mayoría. Y si estás ahí no lo estás para entretener, sino que tu presencia obedece a la comunicación eficaz.

Si tú tienes, además, la preocupación de profesionalizarte como expositor aquí estarías empezando evidentemente mal. Si bien podríamos pensar que hay que tener encanto con las groserías para que “suenen gracioso”, la realidad de las cosas es que en lugar de sumar puntos restarás eficacia a tu trabajo. La audiencia te ubicará como el “gracioso de la clase” y esto tendrá consecuencias.

2. Dividen audiencias

Lo que mi lectora observó ese día es un dato contradictorio, es cierto, pero real. El uso de este recurso produce la división de la audiencia en dos partes, no necesariamente iguales, pero a fin de cuentas con pesos y contrapesos definidos. Cuando alguien es malhablado, y utiliza recurrentemente altisonancias, agrupará a la audiencia en dos sectores: los que están a favor y los que están en contra.

Desde el frente de un auditorio, desde la perspectiva de un expositor, es muy fácil ubicar a los ejes de apoyo. En este caso, aquellos que al escuchar el improperio se rien a carcajadas, pelan los dientes y se llevan las manos a la barriga de forma automática. Hay que decirlo: ¡se escucharán y se encargarán por diversos medios de hacer patente su aceptación abierta! Otro grupo, tal vez por nervio o por incomodidad al mirarlos, tendrán para el expositor una leve y fugaz sonrisa. Quien expone puede malinterpretar el gesto y pensar que todo el que asiente concuerda. Y ahí empiezan los problemas. Pues puede existir un buen número de personas que se sientan insultadas y sobajadas por el estilo comunicativo del expositor. Es anteponer entonces, a posibles aliados en activos detractores que, el día de mañana, compartirán a otros su amarga experiencia. La publicidad como labor de boca a boca, espíritu vital de un conferencista en nuestra época, puede no ser tan buena como piensas.

Tu labor como conferencista es intentar persuadir a la mayor parte de la audiencia que te acompaña respecto el mensaje que has preparado; si recurres a la grosería y vulgaridad persuadirás a menos personas de lo que pudiste haber hecho si hubieras tomado en serio tu labor y el respeto que la audiencia te merece.

3. Empobrecen tu prestigio

Nunca sabes quiénes configuran tu audiencia a ciencia cierta. No sabes si dentro de las filas de participantes está alguien interesado en pedirte replicar la experiencia en su negocio, en su escuela, en su organización. Apostar por las malas palabras en lugar de apostar por el mensaje, puede hacer que aquella persona que te hubiera querido convocar para un nuevo evento desista de hacerlo. Hay más gente de la que piensas a la que le gusta que los expositores se expresen correctamente, y eso no está peleado con la diversión, con el ingenio y con el humor. No estoy diciendo que tus eventos deben ser de inmensa y consagrada solemnidad, digo que las palabras como recursos que son hay que saberlas utilizar pues cada una se convierte en un dardo que lanzamos a nuestra audiencia. Hay mejores lanzadores de dardos que otros, es un hecho.

Si no eliges bien las palabras no solo No transmitirás el mensaje sino que puedes oscurecer tu trayectoria como comunicador. El uso de palabras desafortunadas puede producir disminuida fortuna en comunicador profesional. ¿Estás dispuesto?

4. Terminan distrayendo

Tanto va el cántaro al agua que termina por romperse. El uso constante y recurrente de malas palabras puede tener un efecto contrario. La audiencia puede sobresaturarse y concentrarse en el lenguaje del expositor, la mirada sobre el mensaje entonces se pierde y puede que no se recupere. Las groeserías pueden, incluso me ha tocado constatarlo, convertirse en una arraigada muletilla del expositor quien tendrá problemas para evitarla con posterioridad. La mala palabra puede “salir” a voz en automático, sin que haya sido planeada y sopesada. Se convierte en una “comadreja” que sabotea el mensaje.

Si recurres a este recurso de manera frecuente será probable que la memoria de tus asistentes registre más tu “perfil humorista” que el mensaje mismo que has preparado. La grosería reina y el mensaje es un lacayo. Trastocamos el orden comunicativo que nos convocó ante un grupo. Cuando trasciendes tú y no el mensaje, es mejor que te dediques a otra cosa que a la noble tarea de compartir, en beneficio de tu audiencia, lo que sabes y puedes aportar.

profanity
Pixabay.Com

Son estas algunas ideas que pueden apoyarte a ir mejorando y afinando tu presencia frente a grupo. Recuerda que puede ser que el uso del lenguaje soez se convierta en tentación en diversas ocasiones y en distintos foros, el mejor de los expositores puede llegar a experimentar que nada ilustra mejor una situación de la que se desea reflexionar que aquella grosería que suena tan “divertido” y que le daría “condimento” a la charla. ¡Mucho cuidado! Me despido con esta idea:

Hablar con groserías en una presentación pública es cambiar el oro de la atención de la audiencia por los espejos que en sí mismos no valen mucho. ¡Esforcémonos en nuestros ejemplos, en las analogías, en la modulación de voz, en la presencia y actitud física y te aseguro que tendremos mejores resultados para ser comunicadores eficaces! 

¡Hasta la próxima! 

Era Digital, Mis presentaciones

Ventajas de la Tecnología en el Aula

Agradecido por la gentileza de la invitación y atención de UNID Sede Monterrey, comparto la breve reseña de mi presentación “Ventajas de la Tecnología en el Aula” llevada a cabo este 17 de febrero.

Con la presencia, participación e interés de directivos y profesores de preparatoria, iniciamos la sesión planteando la Tecnología como una herramienta cuya valoración depende de la intencionalidad, uso y resultados tangibles de su incorporación al proceso educativo y formativo de las y los alumnos del siglo XXI. Abordamos dos posturas contradictorias en donde urge un equilibrio. Por un lado, aquella cerrazón que puede encontrarse en profesores que de tecnología en clase no toleran el más mínimo detalle. Por otro lado, el uso excesivo de recursos tecnológicos que confunden y sobrebombardean a los alumnos convirtiendo el recurso o apoyo en un obstáculo. El equilibro, lo encontramos en “adaptar, pero preservar”. Usar las TIC`S en función de los objetivos de aprendizaje y no al revés.

Para lograr este ideal, necesitamos:

1. Tomar conciencia de las habilidades digitales que requiere el profesor del viejo siglo para apoyar adecuadamenre a las alumnas y alumnos de la nueva centuria. Para ello, aplicamos una sencilla encuesta al grupo de participantes. Se contestó y se analizó en línea, de forma automática, favoreciendo la interacción para conocer un poco más a detalle el perfil de usuario digital de las y los participantes. ¡Fue un gran ejercicio!

2. Aprender a describir y hacer patente en nuestra concepción docente el contexto del Entorno Personal de Aprendizaje. Presenté un ejemplo gráfico a partir de mi propia práctica, y solicite al grupo pudieran replicar el ejercicio.

3. Incorporar la tecnología en la práctica, por lo que compartí recomendaciones directas para incluir herramientas tecnológicas en procesos dentro y fuera del aula. Algo a lo que me referido ya de forma abundante en este sitio.

4. Reconocernos como agentes de cambio, por lo que compartí 4 verbos de acción que, en mi experiencia, permiten una mejor asimilación de la tecnología en el proceso educativo: Conocer, Aplicar, Retroalimentar y Ampliar.

He salido muy contento y motivado por esta oportunidad, que reseño justo en el trayecto de vuelta a casa.

Aprovecho para agradecer a todos aquellos que hicieron favor de acompañarme en esta revisión, así como al equipo organizador; deseo que los trabajos del día de hoy hayan sido de utilidad en lo personal y en lo profesional.

Comparto los Recursos Utilizados en la sesión por si son de interés:

Conferencia
Material Utilizado

1. Referencias prácticas para profesores del siglo XX con alumnos y alumnas del siglo XXI (Descargar aquí ).

2. Presentación multimedia a modo de resumen (Descargar aquí).

¡Hasta la próxima!