PixaBay.Com
Era Digital

Retos de la #eradigital: 3. Concentrarse en la sociedad del entretenimiento

Smartwatch
Cortesía PixaBay.Com

Hoy por hoy todo estímulo digital puede significar una distracción, una disminución de nuestra concentración de forma permanente y ello puede representar algunas consecuencias poco favorables en la vida práctica. Si lo pensamos un minuto estamos rodeados de “inputs” comunicativos y de información que pareciera “nos acosan”.

Tratemos de recapitular rápidamente: recibes varios correos automatizados al día o a la semana, considerables mensajes instantáneos te aparecen de forma frecuente, tus apps no dejan de brindarte notificaciones, avisos diversos resuenan en tus dispositivos,  recordatorios sobre renovaciones de licencias y políticas de compra, obtienes considerables actualizaciones de estado de tus contactos minuto a minuto, las políticas de seguridad de tus redes cambian que hasta piensas en que practican cierta promiscuidad digital, grupos en Whatsapp a los que te agregan sin tu autorización piden tu opinión y participación, promociones y promocionales que parece saben por arte de magia tus intereses, publicidad al por mayor y en cada sitio. ¿Algo de esto te parece familiar?

Vivimos rodeados de variables que compiten por obtener de nosotros más atención y mayor tiempo; la recurrencia a la conexión constante se incrementa de forma considerable. Pensamos que si no estamos conectados, nos perdemos la realidad de este convulso siglo XXI. Nos preocupa no saber lo que pasa en las redes y en los sitios web, pero nos tiene sin cuidado lo que día a día ocurre frente a nuestras narices en el aburrido mundo físico y real. Pero, ¡oh complicada paradoja!, el mundo digital parece sumar mucho más demandas que el mundo real. Prometía ser más fácil y se ha vuelto más complejo. Prometía hacernos más sencillas las decisiones y parece que nos satura y nos impide actuar.

El entretenimiento permanente, tentativo escape a la saturación que el mundo real y sus contrapesos en el mundo digital ofrece, se nos revela como una verdadera válvula que libera presión. La tentación si quiere ser efectiva debe ser seductora. He aquí sus voces recurrentes: No pensemos, ¡descansemos! No consideremos, ¡relajémonos! No actuemos, ¡contemplemos una multitud de oportunidades para terminar sin hacer nada y sin movernos del sillón y de la pantalla, es mucho más cómodo! Las nuevas drogas digitales imponen su mercado: Netflix, Candy Crush, Hay Day, Facebook, Twitter, tienen ya consumidores habituales y demandantes de más ofertas, más niveles, más interacción. Más de todo y todo en nada. ¡No te sientas necesariamente culpable al leer esto, la realidad es que a todos nos pasa! No es problema que nos ocurra, es problema que nos ocurre sin que lo meditemos, sin que busquemos poner remedio.

Por ello, ante el reconocimiento de que a cualquiera de nosotros el entretemiento permanente como modo definido de vida puede atraparnos, quiero compartir contigo algunas de las cosas que me han funcionado para evitar este riesgo de la #era digital. 

¿Cómo poderte concentrar ante tanto estímulo? 

 

  • Distribuye y administra tu tiempo. Dentro de dicho tiempo, indica los momentos de entretenimiento. Entretenerse no es necesariamente algo negativo, es una necesidad en términos de la agitada vida del siglo XXI. Piensa en actividades como sesiones específicas, con objetivos reales a alcanzar. Si logras tus objetivos, de acuerdo a tu programación previa, el entreteniento será auténtico y carecerás de ese “sentimiento de culpa” por no hacer nada. El descanso como algo bien ganado y habido. Si tu trabajo es frente a una computadora y con acceso a internet constante, evita la distracción concentrando la atención. Aquí un práctico recurso del que ya he hablado antes: Focus@Will. 

 

  • Administra tu propia comunicación. Decide qué si quieres o no quieres recibir en tus bandejas de correo electrónico y en tus grupos y redes sociales. Dedica una sesión de trabajo, una hora puede ser un buen avance, dentro de tu programación para “desuscribirte” de las listas de correo o sitios que, aunque recibes, nunca de los nunca consultas. Una sugerencia: todo lo que esté como “no leído” desde hace tres días en tu bandeja no es realmente urgente e importante. Todos esos correos, mensajes y notificaciones que no abres deben ser una guía de lo que debes desechar de tus diversas plataformas. Para que te des una idea, en solo 20 minutos me eliminé de más de 35 listas diversas. He aprendido con esto, también es importante decirlo, a valorar muy bien a qué páginas, listas, o blogs les comparto mi correo electrónico. Quédate con aquella información que te agrega valor, que necesitas para el día a día o que te inspira a nuevas posibilidades. Lo que no cumpla con esto, es mejor que no te siga acompañando en la saturación de tu vida.

 

  • Registra tu actividad en la era digital. Toma conciencia del tipo de usuario/consumidor que eres en el mundo virtual. Así como en el mundo real tomamos en cuenta recomendaciones para observarnos a nosotros mismos en lo que hacemos o no hacemos, así también el mundo digital exige nuestro pensamiento crítico. Precisa nuestra reflexión. Todos podemos reconocer el entreteniento vulgar del entretenimiento que cumple su objetivo de alimentar nuestro espíritu, de promover nuestro descanso y relajación. Si bien todos podemos distinguir, no todos tenemos la decisión para dejar de ver aquello que no nos produce un verdadero bien. Trata de aprovechar el entretenimiento que te genera: tranquilidad, aprendizaje, relajación, dinero en el bolsillo.

 

  • Incluye, para favorcer tu concentración, actividades de entrentenimiento más allá del mundo digital. Retorna a la lectura, a juegos de mesa en compañia de tu familia, actividades al aire libre, a ejercitarte, etc. El entretenimiento digital, si lo dejamos ser nuestra única alternativa, tiene a convertirse en un monopolio demandante: ¡no lo olvides!

 

Espero estas indicaciones sencillas te sean de utilidad.

¡Hasta la próxima!