Juan Pablo II
Catolicismo, Familia

Poesía: La Madre

Dos extractos de la poesía de Karol Wojtyla, dos traducciones distintas que hoy comparto con los lectores para reflexionar sobre la #maternidad en el marco del Día de las Madres.

Juan Pablo II
Imagen de dominio popular

Maduro recogimiento

(Versión “El Don del Amor. Escritos sobre Familia” Ed. Palabra)

En las madres hay instantes en los que el misterio del hombre

alumbra en las pupilas el primer fulgor profundo,

como el toque del corazón detrás de la suave ola de la mirada

Yo recuerdo aquellos fulgores, que pasaron sin eco,

concediéndome apenas el tiempo de un simple pensamiento.

Hijo mío difícil y grande. Hijo mío sencillo.

Tú, ciertamente, te acostumbras en mí a los pensamientos de los

los hombres.

y a la sombra de esos pensamientos esperas el momento

profundo del corazón,

que tiene un comienzo diferente en cada hombre

y que está en mí por plenitud materna,

por plenitud que no sabe saciarse.

Escondido en este instante no sufres cambios

y a tanta sencillez conduces todo lo que hay en mí

que, si las madres reconocen en los ojos de los hijos del fulgor

del corazón,

yo permanezco absorta en tu Secreto.

 

Concentración madura

(Versión “Poesías” Ed. BAC)

Las madres saben los instantes en los que el misterio

       humano

despierta de un reflejo de la luz en sus pupilas,

que parece tocar el corazón con la mirada apenas.

Sé de estas lucecitas que pasaron

sin despertar ningún eco

y duran lo que dura un pensamiento.

Hijo mío, complicado y grande, hijo sencillo,

conmigo te acostumbraste a pensamientos comunes a

    todos los hombres,

y, a la sombra de estas ideas, esperas la profunda voz

    del corazón

que en cada persona suena de manera distinta.

Yo soy la madre absoluta

y esta plenitud nunca me cansará.

Cuando eres presa de un instante como éste,

no sientes cambio alguno, todo lo mío te aparece

    sencillo.

Ya sabes, cuando las madres captan en los ojos de sus

    hijos

el hondo latido del corazón,

también estoy allí, recogida en su misterio.

¡Hasta la próxima!