Educación

Saber agradecer a tus maestros

Imagen especial día del maestro 2017
¡Feliz día del Maestro!

Gran virtud es esa de saber a qué árbol juntarse para obtener sombra y frutos, si estos últimos el árbol los ofrece y si se requieren por parte de quien busca refugio y oportunidad. Hay quien elige sencillos pero reconfortantes arbustos, hay quien elige sequoias que le orientan a maravillarse de la robustez, de la profundidad de las raíces y de la altura de miras que nos llevan a conducir la vista hacia arriba. Hacia lo más alto, desde lo más profundo.

Todos tenemos en la mente la imagen de un buen profesor, de una excelente profesora. No son construcciones teóricas; hemos vivido, en muchas ocasiones, la influencia positiva que procuran a quienes tenemos la dicha de llamarnos sus alumnos. El bien que nos han hecho, con el ejercicio óptimo de su profesión, es ciertamente incalculable. No basta un solo recuerdo positivo; soy un firme creyente de que los profesores nos necesitan, a todos los miembros de la sociedad, para rescatar y promover la dignidad de su profesión. Creo que con ello bien podremos pagarles la deuda contraída. Hablé hace tiempo, y lo tengo muy presente, respecto la importancia de no dejarles solos. Tal vez por ello escribo estas pequeñas líneas. Es urgente que piense cada uno de nosotros, la mejor acción posible a realizar para concretar esta cruzada por la dignidad y reconocimiento de la profesión docente. 

Debemos estar abiertos a reconocer y agradecer a quienes nos transfirieron no solo el deseo del saber y del conocimiento, sino el apetito por la vida y sus posibilidades.

Hoy quiero felicitar a los maestros, resultados de la asignación de una escuela y que producen “felices coincidencias”, pero también me parece justo reconocer a aquellos maestros que sabemos elegir en diversos momentos de la vida. La realidad es que uno siempre está aprendiendo, todo el tiempo, día con día. La consciencia que pongamos a dicha realidad nos permitirá saber que aún, en nuestro contexto cotidiano, podemos recordar a quienes construyeron en gran parte nuestra personalidad y potencialidad y también podemos elegir nuevos mentores para continuar el proceso de construcción de lo que somos y seremos.

¡Un fuerte abrazo a todos los lectores que tienen por vocación la docencia!

¡Un abrazo afectuoso a mis ex alumnos, a quienes tengo presentes en mis oraciones; gracias por cada clase compartida y cada aprendizaje logrado en conjunto!