Coaching, Motivación

Libérate

Imagen motivacional enero 4 2018
#Obstáculos, #DesarrolloPersonal #ProyectoVida

¿Qué busco con esta imagen?

  • Apoyarte para clarificar si internamente hay algo que sientes que te impide avanzar y lograr tus objetivos de vida.
  • Colocar un punto de reflexion, que puede ser útil para ti, sobre el sentido de la libertad.

Libérate

Mis útimas clases, en los diplomados en los que participó, tanto en CDMX como en Villahermosa, han abordado el sentido más profundo de nuestra libertad.

Comunmente le brindamos a la libertad la connotación de una acción física.  Pudiera pensarse que se es libre cuando se puede ir a donde uno quiere. También hemos considerado que la libertad es decir, hacer, sentir y pensar lo que nos venga en gana, aunque ello nos ponga, la mayoría de las veces, en cierta tensión o confrontación frente a otros o frente a determinadas normas. Pensamos que es libre quien hace lo que quiere, como quiere y cuando quiere; ahí podremos encontrarnos fácilmente con una experiencia de vacío, por más que hago lo que quiero, cuando quiero, puedo experimentar que “nada me llena” que “nada me satisface” (¡gran paradoja!).

Analiza tu propia concepción de libertad

Una libertad sin sentido, si una clara respuesta a la pregunta ¿para qué se es libre?, nos puede direccionar al libertinaje: ¡un exceso e incomprensión de la verdadera libertad humana la cual no es absoluta,  sino que en mayor o menor medida, tiene vínculos con nuestra situación de vida, con nuestro contexto y con las personas que nos rodean!

Una libertad absoluta que presuponga la ausencia de encuentro con otros seres humanos, y la necesaria relación interpersonal, es un mito de esta época “empoderada” donde creemos que el ser humano se presenta en clave individual y no comunitaria.

Ante este síntoma de la época cabe decir:

Es verdaderamente libre quien puede darle un sentido de propósito a su libertad, quien encuentra un rumbo que une y define las decisiones y acciones que emprende y que puede vincularse afectiva y personalmente, en un encuentro significativo, con las personas que le rodean en diversos ámbitos de su vida.

Tendemos también a pensar que los mayores obstáculos de nuestra libertad provienen de afuera: de la autoridad, de las normas, de los reglamentos, de las sanciones y los castigos. Si bien eso nos condiciona, si lo pensamos bien, es necesario reconocer que existen muchos obstáculos internos que nos impiden asumir una verdadera libertad, hay más cosas en la esfera interna de la decisión personal que pueden representar un “crecimiento” de la libertad real que experimentamos de forma recurrente. Esto quiere decir que:

La libertad se alcanza de forma plena, no solo en los grandes proyectos, sino en las acciones y decisiones cotidianas. En el escenario de la rutina diaria se libra la batalla para lograr ser una mejor versión de nosotros mismos.

Quien quiera ser verdaderamente libre debe conquistarse a sí mismo

Reflexiona unos momentos a partir de las siguientes preguntas:

¿Cuál es el sentido que ilumina y acompaña tu experiencia de libertad? ¿Cuáles son esos obstáculos internos que te impiden sentirte feliz y pleno? ¿Qué necesitas trabajar personalmente para encontrarle sentido a tu rutina y a tu día a día? ¿Cómo tus desiciones personales te acercan o te alejan de aquello que deseas para tu vida?

En el camino de la vida, nuestra libertad es una valiosa herramienta, para identificar la persona que somos, la que queremos y podemos ser, y la que estamos llamados a ser.

No sueñes con una libertad absoluta, no te resignes tampoco a una libertad limitada y pobre. Si decides conquistarte a ti mismo, vencer tus resistencias y obstáculos internos, en cada una de las jornadas de tu vida lograrás encontrar un rumbo definido y sentirte conectado a tus objetivos y proyectos. No olvides que: ¡De ti depende esta liberación interior! 

¡Nos vemos pronto!