Imagen motivacional 4 marzo 2018
Catolicismo, Coaching, Motivación

La mejor historia de la que somos parte

Imagen motivacional 4 marzo 2018
#Fe, #Salvación, #Iglesia, #Catolicismo

¿Qué busco con esta imagen?

  • Reflexionar junto contigo la importancia de los días Santos que vivimos en esta semana. Descrubramos lo que pueden brindarnos si nos disponemos a vivirlos desde la profundidad de nuestra interioridad.

La mejor historia de la que somos parte

Estos días en México, y en gran parte del mundo, celebramos la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Es la Semana Santa, o semana mayor, como solían describirla nuestros abuelos. Son días de guardar para los creyentes; personalmente, considero que ofrecen momentos de reflexión y valoración sobre cómo la historia de la Salvación, encarnada y hecha realidad en el Mesías, llega de forma directa, si consentimos a ello, a tocar profundamente nuestras vidas.

¿Qué significa para mí la Salvación? La reflexión a esta pregunta, el intento de una respuesta personal, puede acompañar nuestra vivencia de estos días Santos y transformar definitivamente la forma en que observamos y consideramos nuestra vida.

Si bien podríamos decir que esta consideración solo “funciona” para aquellos que se asumen como creyentes, el poder de reflexión sobre la trascendencia que estos días encierran puede alcanzar, en términos de beneficio, a cualquier persona que desee explorar el sentido de vida, el sentido de su vida.

La fe, en cuanto pregunta existencial, nos interpela a todos. A los que creemos y a los que no creemos. Y como ha mencionado Joseph Ratzinger, en su célebre Introducción al Cristianismo, quienes creen y quien no lo hacen se encuentran existencialmente en posiciones más cercanas de lo que habitualmente podemos pensar. Así como la duda de la no existencia de Dios asalta al creyente, así la duda sobre la existencia de Dios puede asaltar al no creyente. Vale la pena que revises aquí la cita completa del pasaje al que me refiero. ¡Te invito a revisarlo en mi evernote!

Brindar una respuesta personal a la pregunta por la salvación, remembranza y vivencia de fondo sobre estos días, es reconocer que se es parte de la mejor historia jamás contada en términos de creencia en la Divinidad.

¿Y por qué digo que es la mejor historia? Por que ésta nos narra de forma directa la relación con un Dios Personal, con un “Alguien” y no con un “algo”. La Divinidad deja de ser abstracta para tomar un Rostro Personal que pronuncia, dentro del tiempo, nuestro nombre y nos crea como seres capaces del Encuentro con Él. No solo somos simples roles dentro de una narrativa; para Dios nosotros somos los protagonistas de la historia personal de nuestras vidas, y en ese entramado, Él se acerca a nosotros para dar lo más preciado, su vida misma, en beneficio de nuestra Salvación, elevándonos de simples criaturas a Hijos de su amor y providencia.

Una oportunidad para conectar con tu sentido de vida

Si realmente asumimos que hemos sido creados por y para el Amor; si realmente creemos que valemos en términos de dignidad lo necesario para que Dios baje al mundo y entregue su vida por nosotros, como cordero Pascual,  no podemos permanecer indiferentes con la existencia que vivimos día con día.

En lo personal, mi fe me ha ayudado en cada jornada a ser un mejor esposo, un mejor padre, un mejor hijo, un mejor hermano. Ha tenido impacto en mi trabajo, donde procuro observar y comprender a mis colaboradores, a mis clientes, a mis proveedores, a los beneficiarios directos e indirectos de mis actividades profesionales, como hijos de Dios, salvados como yo de la inexistencia y el anonimato. Seres valiosos y dignos. Si Dios ha dado por mí su vida, yo debo actuar a semejanza. Por ello entiendo el servicio como ley que rige mi vida personal, familiar, social, profesional.

Estos días suponen la oportunidad de reflexionar sobre el sentido de tu vida, seas creyente o no. Si lo eres, la invitación a la coherencia, a la congruencia y a la vivencia de la fe esta dada en la liturgia y en la vida de la Iglesia; si no lo eres, si has decido permanecer al margen de esta historia, estos días también pueden ayudarte a considerar tu vida desde otra perspectiva: ¿qué pasaría si fueras creyente? ¿qué pasaría si te decidieras a ser parte de la mejor historia jamás contada?

¡Hasta la próxima!