Cuándo promover el crecimiento de tu equipo de trabajo

El viaje del liderazgo

El #liderazgotransformador, orientado desde el servicio y no desde la perspectiva del poder y el control, implica asumir el compromiso por un rastreo permanente del valor agregado que puede existir en uno mismo, en un equipo de trabajo y/o en un proyecto determinado. 

Hablamos un poco sobre eso en “Ir por la persona”; hoy, en esta oportunidad de encuentro con mis lectores, quisiera hacer algunas anotaciones complementarias a partir de la lectura en curso que estoy realizando. 

Pienso que desarrollar el liderazgo es un viaje personal muy parecido a la expectativa por el hallazgo de un tesoro oculto en cualquier filme de aventuras. Requieres no solo de talento, y de refinarlo en cada trecho de la senda a recorrer, sino que se precisa una adecuada referencia, para encauzar los pasos, y un buen conjunto de herramientas adecuadas para el viaje. Generalmente estos trayectos en el mundo de las películas no se recorren en soledad, es necesario no olvidar a los valerosos acompañantes en la ruta y tenerlos presente como pilares fundamentales para alcanzar los objetivos propuestos. 

Los accidentes mismos del camino, lo que ocurre cuando se esta inmerso en el viaje en lo personal y en lo grupal, pueden representar de igual forma oportunidades para dotar de sentido el recorrido que emprendemos.  El aprendizaje nos aguarda en cada jornada, y debemos estar atentos a su llegada. Y podemos aprender muchas cosas, recopilar un sinfín de experiencias. 

Pero en cada viaje, hay momentos de encrucijada. Donde debe valorarse entre diversas opciones aquella que permitirá a los protagonistas alcanzar de mejor forma, y con la mayor posibilidad de éxito, los objetivos propuestos. 

Saber aprovechar el momento

Por motivos personales y profesionales has emprendido el viaje, y una de las preguntas que pueden asaltarte se relaciona a considerar el mejor momento en el que requieres llevar tu liderazgo, y el de tus colaboradores, a un nivel diferente durante el viaje que has emprendido. 

No me refiero a un salto cuántico o a un pase mágico. El liderazgo es una habilidad  que posee características artesanales y comprender ello no es tan sencillo como suena. A veces, es un asunto de paciencia y atención. En otras, la necesidad de acción es imperiosa y urgente. Se trata sobre  todo de tener la consciencia despierta y atenta para detectar el momento adecuado donde es necesario impulsar un compromiso mayor por el desarrollo del líder o del equipo. 

En esto pensaba cuando me encontré con una serie de indicadores propuestos por John C. Maxwell en su ya reconocido texto “El ABC del Coaching” para que un líder detecte la oportunidad y, a través  del acompañamiento personal, logre potenciar el crecimiento y el desarrollo de las personas que forman parte de su equipo de trabajo, considerado también  como beneficiario en este “sprint” quien ejerce el liderazgo. 

Comparto ahora la interpretación personal que brindo a las recomendaciones de Maxwell, como una ruta para procurar el crecimiento y así favorecer un nuevo panorama al arte de liderar.

10 puntos en el mapa del liderazgo para saber que es el momento adecuado para promover el crecimiento

5 básicos

1.  La mayor parte de las personas involucradas en un equipo de trabajo hacen que las cosas sucedan. Es decir, existe movimiento, adecuada eficiencia y no hay retrasos ni complicaciones que signifiquen un riesgo en el logro de objetivos definidos previamente. 

2.  El equipo, y las personas que lo configuran, son capaces de detectar nuevas oportunidades, dentro de la rutina diaria para promover su propio aprendizaje, y aprovechan nuevas perspectivas para continuar su desarrollo. 

3.  La mayoría de los miembros del equipo poseen adecuada y positiva influencia hacia dentro del equipo mismo y hacia afuera (en su interacción con otros miembros de la organización y personas externas, como por ejemplo proveedores o clientes). 

4.  El equipo agrega valor, marca una diferencia positiva dentro de la organización, en las actividades, tareas y proyectos donde participa. 

5.  Las personas que conforman el equipo de trabajo, en su mayoría, atraen a nuevos liderazgos quienes se sienten inspirados ante la oportunidad de colaborar e interactuar con ellos de forma continua. 

5 de mayor exigencia

6.  El equipo de trabajo tiene clara la misión, ante la llegada de nuevos colaboradores o actores dentro del proceso sustantivo, de “equipar” adecuadamente, es decir, proveer de las mejores herramientas que favorezcan el logro de los resultados. Dar lo mejor de sí mismos en cada parte del recorrido. 

7.  Dentro del equipo, sus integrantes en un contexto de confianza y colaboración, aportan ideas inspiradoras. Dan rienda suelta a la creatividad y promueven nuevas formas de observar los retos, dificultades y complicaciones cotidianas. 

8.  La mayoría de los miembros del equipo poseen actitudes inusualmente positivas y, aunque existan malos días o complicadas jornadas, mantienen una motivación constante desde la perspectiva de la esperanza de que es posible, aunque no necesariamente fácil, alcanzar los retos propuestos. 

9.  El equipo de trabajo hacia dentro, entre ellos mismos, y hacia afuera, frente a clientes, otras áreas y proveedores, es capaz de cumplir sus compromisos. De hacer la parte que les corresponde en el momento y en el contexto en que se espera un desempeño definido. 

10.  El equipo completo, líder incluido, posee lealtad. No como un compañerismo mal entendido o como un mecanismo mañoso para “ocultar” errores o equivocaciones. Sino como una serie de actos definidos donde queda patente la honestidad y confianza que se experimenta como: a) aprecio incondicional entre sus miembros, b) adecuada representación ante otras personas y organizaciones, c) disposición a compartir las victorias y los fracasos, d) la capacidad de compartir sueños, metas y expectativas similares, y por último, e) una empatía colaborativa que favorece la interacción continua. 

Primeros pasos

Con esta ruta trazada conviene un ejercicio de análisis detallado para detectar cuáles de estos elementos:

  • Ya forman parte de la interacción del equipo,
  • Son urgentes de implementar,
  • Constituyen el mayor desafío o esfuerzo para el equipo,
  • Requerirán un apoyo adicional o externo, como pudiera ser un coach o consultor,
  • Pueden lograrse con el compromiso personal de los miembros al corto, mediano y largo plazo,
  • Son la principal oportunidad de desarrollo interno.

Por ahora me despido, esperando la utilidad de estos planteamientos para el desarrollo de tu liderazgo y para promover el crecimiento de tu equipo de trabajo. Mucha suerte en tu viaje, estoy seguro podrás encontrar el tesoro de la persona y sus desafíos a lo largo de tu recorrido.

¡Hasta pronto y hasta siempre!

Acerca de Héctor Sampieri

Conferencista, Coach y Mentor de Comunicadores Eficaces. Ayudo a personas y organizaciones a capitalizar su experiencia en beneficio de su desarrollo.

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