Coaching, Motivación

Lo importante es avanzar

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#Estrategia, #Tiempo, #Proyectos, #Avances

¿Qué busco con esta imagen?

  • Apoyarte para que consideres que los avances, en tus proyectos y metas, son prueba de progreso. A veces NO al ritmo que nos gustaría, pero que por lo menos nos aseguran continuar en movimiento.
  • Considerar, dentro de tu plan de acción, los tiempos que SÍ dependen de ti y aquellos que NO caen en el terreno de tu responsabilidad y decisión.

Avances

Quisieramos ir mucho más rápido. Es cierto. Una especie de pensamiento mágico nos invade y miramos, no sin desdén, la disciplina y el esfuerzo. Nos han vendido los mantras y las profecías, a modo de programación automática, como negación de la posibilidad de construirnos a nosotros mismos en la cotidianeidad de nuestra existencia.

Nos quejamos de la escasez del tiempo, ya lo hemos dicho aquí,  pero caemos en la trampa de la rapidez como criterio único para considerar el progreso. Lo que avanza rápido, avanza bien. Lo que avanza despacio, es siempre sinónimo de falta de compromiso y dedicación. Es una paradoja que nos envuelve y de la que pocas veces podemos escapar.

Aceptar que, en nuestras metas y proyectos, hay tiempos definidos que rebasan nuestra posibilidad y voluntad, es un signo de madurez. No todo saldrá como queremos, no todo está en nuestro control, no todo depende de nosotros. Mirar las cosas que nos dan sentido con dicha perspectiva es un gran aliciente para reconocer nuestros pasos, por lentos que puedan parecernos, como símbolos de un progreso y avance en nuestras expectativas. La verdad es que podemos caminar hacia nuestras metas a un ritmo diverso al ritmo que el mundo y su vorágine nos indican. Los caminos que acortan distancia a veces pueden perdernos; las sendas más rápidas, en apariencia, pueden significar mayores riesgos. A veces avanzar lento, es la única forma de avanzar.

Responsabilidad en juego

Nuestras metas y proyectos dependen casi al 100% de nuestra energía, disposición y motivación. ¡Casi al 100%, pero NO completamente! Lo único que depende al 100% de nosotros es la actitud con la que encaramos los retos y dificultades de nuestra vida; en la realización de nuestras empresas y proyectos hay muchos factores que influyen y pueden obligarnos a reajustes, demora y replanteamientos.

Nuestra responsabilidad está en juego constantemente y debe coordinarse con la responsabilidad de otras personas e instituciones. Bien dicen que lograr un proyecto siempre significará la suma de voluntades, y es muy cierto que nadie alcanza una meta sin contar con apoyos en el camino. No hay victorias individuales, en los éxitos podemos percibir la mirada y presencia de muchas personas que nos han ayudado, o nos ayudan, a materializar nuestros sueños (¡recuerda el inventario que planteábamos la semana pasada aquí!).

Lo importante entonces, ante todos los imprevistos que puedan presentarse, es NO dejar de avanzar; por lentos que sean nuestros pasos, son acercamientos directos a la realización de aquello que buscamos. En el ajedrez, ese juego milenario del que tantas enseñanzas podemos inferir, suele decirse que siempre debe avanzarse; lograr una victoria implica disponer las piezas hacia adelante, aunque sea un solo cuadro, siempre al frente. Hay partidas célebres que se han ganado con el movimiento de una sola pieza, en una sola dirección, en una sola coordenada dentro del tablero. No sirve de mucho aprestar la Reina a recorrer gran distancia si eso implica dejar descubierto al Rey y en riesgo de Jaque Mate. Vale más, uno a uno; cuadro a cuadro.

Uno tiene que aprender a convivir con escenarios; y en ocasiones debe elegir el escenario más conservador sin que eso signifique cobardía. Quien avanza lento, pero avanza, logra más que quien decide dar grandes zancadas y con temor descubre que continúa, como por arte de magia negra, dando vueltas sobre su propio eje. Hay veces que no puede hacerse más. Hay ocasiones en que debemos esperar la respuesta y avance de quien tenemos enfrente, o al lado de nosotros, en la consecución de una meta.

Aprender a conjugar la responsabilidad personal, y la posibilidad del movimiento hacia adelante, desde la perspectiva del “timing”, es desarrollar la habilidad de sincronizar las opciones y las posibilidades actuando en el momento justo.

¡Que no te preocupe ir despacio si al fin y al cabo te encuentras en movimiento! No siempre serán las cosas a este ritmo pausado; la experiencia personal y la reflexión son valiosas herramientas que te permitirán acelerar o desacelerar en el camino de tu proyecto. Aprende a escuchar tu percepción y perspectiva, sin despreciar los avances “pequeños” que puedas ir concretando en el día a día.

¡Hasta la próxima!

Coaching

No dejes morir tus sueños

Sueños, metas, alternativas
Cortesía PixaBay.Com

Requerimos energía no solo para sobrevivir. La vida misma es un constante flujo. Hay quienes desean que ese flujo no pueda controlarse, otros imaginan un control total y absoluto de lo que les acontece. Pienso nuevamente que el secreto se revela en el punto medio: ni una vida sin control, ni un control que asfixie la vida impidiendo que ella misma fluya.

Encontrar respuesta a ese desafío implica la necesaria madurez personal.

Saber que puedo marcar una diferencia, y reconocer que no todo depende de mí requiere una actitud de apertura y mejora que, ciertamente, no todos alcanzamos sin un tiempo dedicado al ensayo y al error.

En este lance, importante justa en la que discurre el día a día, las metas y los objetivos personales atraviesan de forma tranversal la relación que guardamos con la administración y flujo de la energía interna: ¡la motivación!

Recientemente mi buen amigo Enrique Guajardo, ha escrito sobre cómo poder mantener vigente la motivación y alcanzar aquello que se desea (puedes ver su reflexión aquí) mediante el descubrimiento y profundización en el sentido de vida. ¡No podría estar más de acuerdo con él!

¡No dejes morir tus sueños!

Esto me ha permitido reflexionar sobre cómo el sentido de vida se vuelve operativo al tranformarse en un compromiso. Un acuerdo interno por el cuál dirigimos toda nuestra energía y decisión hacia un objetivo determinado.

No solo es un deber débilmente aceptado, no es solo hacer una tarea porque debe realizarse. No es una carga, es una oportunidad, un privilegio. Es el “sueño imposible”, por el que debemos apostarlo todo y sin reservas.

La mejor forma que conozo para no dejar morir algo es concentrarnos en los avances. Registrar entonces cualquier paso dado, aunque sea pequeño nos pondrá en la dirección correcta.

¡Si has planteado metas para este año, dales un monitoreo mes con mes!

¡No dejes que se apaguen! 

Va mi espada en prenda; te comparto, a modo de ejemplo, algunas de mis metas anuales y su progreso transcurrido el primer mes del año:

  • Incrementar, al 31 de diciembre, un 30% mis visitas al sitio web.
    • Enero ha significado un avance del 8.5%, logrando hacer el “mejor enero” en la historia del sitio web.
  • Incrementar, al 31 de diciembre, un 20% las suscripciones a mi lista de correo. 
    • Enero me ha permitido avanzar en un 22.5% de mi objetivo, logrando más suscripciones en este mes que en todo el último trimestre del 2017.
  • Escribir 4 entradas semanales para Haz y Aprende y Wojtyla Project, para afianzar mi hábito de escritura, durante 17 semanas consecutivas.
    • De las 5 semanas transcurridas, en tres semanas he logrado 4 publicaciones, en las otras dos semanas he podido llegar a 3 entradas semanales.
  • Leer 1 libro por semana durante el primer cuatrimestre de 2018 (Meta de 14 libros en 3 meses).
    • He podido culminar 5 libros en 5 semanas:
      • “La comunidad del Anillo” Tolkien
      • “Cuentos inconclusos de Númenor y la tierra media” Tolkien
      • “El tango de la guardia vieja”, Pérez Reverte
      • “The best year ever”, Hyatt.
      • “Pensar con Chesterton, fe, razón y alegría”, Baviera.
Coaching, Motivación

Plan B

imagen_motivacional_enero 5 2018
#Imprevistos, #actitud

¿Qué busco con esta imagen?

  • Sugerirte la importancia de la adecuada preparación ante imprevistos que pudieran ocurrir, la elaboración de alguna alternativa en la planeación.
  • Reflexionar sobre la imposibilidad de controlar al 100% todo lo que ocurre a nuestro alrededor; considerar que todo logro, incluso el personal, involucra una suma de voluntades y circunstancias.

Plan B

Enero ha estado dedicado en el blog principalmente a la reflexión sobre la planeación, las metas del año, la actitud que asumimos ante el inicio de ciclo, y la importancia de brindar un sentido a nuestra libertad. Hoy quiero fijar contigo la atención en qué tanto puede plantearse y prepararse un resultado adverso a lo previsto.

Todo plan, en virtud de la humanidad que lo genera, incluye un % y/o margen de error con el que hay que lidiar. Sin embargo, aprender esta realidad cuesta un poco de trabajo. Pues todos, ante el solo hecho de que algo vaya contra lo previsto, podemos tener posturas diferentes.

¿Qué tan preparado estás para que las cosas no resulten como tú esperas?

Conozco muchas personas muy resueltas, con sus metas y planes estrictamente definidos, que consideran un error incluir dentro de su preparación la posibilidad de que el resultado pueda ser contrario a lo previsto. El imprevisto entonces no tiene espacio en la ecuación.

Sin embargo, cuando el inconveniente se presenta, los grandes planes se desvanecen, el pánico inunda el contexto y crea circunstancias negativas que inmovilizan a nuestros “graduados” en actitud positiva.

Algunos, más aventurados, consideran de forma esotérica que el solo hecho de pensar que las cosas pueden no salir como uno desea, es de suyo consentir y abrir la puerta a una inconsciente invitación al fracaso. Y aunque cierran y  se dedican a tapiar ventanas y puertas para que el fracaso no se asome, si el imprevisto o resultado adverso se materializa por medio de alguna grieta, en lugar de acometer contra él y resolverlo afirmativa se dedican, sistemáticamente, a encontrar el punto de quiebre que permitió tan lamentable suceso.

Por otro lado, hay personas que consideran que el éxito es tan imposible de lograr que se la pasan construyendo y administrando planeación para la disminución de riesgos. Parecen pensar y creer fervientemente: “que salga aquello lo menos mal posible, pues  no hay remedio ni alternativa alguna de triunfo”.

Considerar que somos nosotros, y nuestros planes y proyectos,  seres falibles no debe ser considerado una llamada o deseo de fracaso.

Reconocer nuestros límites, es darle juego a la realidad. La famosa ley de Murphy no se ha enunciado en vano. Aprender a vivir con el rieso de que las cosas pueden no salir como quisiéramos es condición para la madurez. Y no quisiera en ello rizar el rizo.

Sé que puedo equivocarme, sé que las cosas pueden ser diversas a lo previsto ¿qué hago con eso?

Un adecuado proceso de planeación debe construirse a partir de escenarios. Uno de esos escenarios es dar respuesta a la interrogante que hoy nos convoca a la reflexión:

¿Qué haré o cómo reaccionaré si aquello que deseo no se logra conforme anhelo?

Un plan B, más que un conjunto de pasos, cosa que puede ser muy útil, consiste en prepararse para ese momento no deseado. Saber cómo reaccionar ante los imprevistos y los fracasos se convierte en algo crucial en términos de inteligencia emocional.

Para poder elaborar un Plan B, ante el fracaso en el logro de un objetivo o proyecto, es importante reconocer que, aunque pienses lo contrario, no todo depende de ti al 100%.

El deseo, muy humano y no por ello necesariamente “bueno”, de controlar al máximo todas las situaciones, eliminando imprevistos, pocas veces se materializa en una realidad de control total. Todo objetivo, incluso el más personal, requiere de una suma de voluntades y circunstancias.

Comenzarás a crear tu plan B cuando “sueltes” el deseo de control y pongas el mejor de los empeños en lo que sí puedes controlar de mejor forma: ¡tu actitud!

Algunas preguntas que pueden ayudar en la creación de un plan b:

¿Qué es lo peor que podría pasar si no logro lo que quiero?, ¿Qué emociones pienso y siento que podría experimentar en ese momento?, ¿Cuál será el costo para mi vida personal, familiar, laboral e, incluso, espiritual si aquello que busco no se logra?, ¿Qué podría ayudarme a superar la desaveniencia?, ¿Qué es lo primero que haré para no sentirme derrotado?, ¿Habría algún beneficio o ventaja para mí, o para quienes me rodean, si no alcanzo lo que busco?, ¿Quién y cómo podría ayudarme a pasar pronto esta situación desafiante para mí?, ¿Hay algo que habría podido aprender de la realidad que no he podido conseguir?, ¡No he logrado esto que quería, ¿qué sí podría lograr con el aprendizaje que ahora he recibido?

Si reflexionas sobre estas preguntas y construyes este escenario, te aseguro que estarás mucho mejor preparado ante cualquier desafío. Espero sea de utilidad.

¡Nos vemos pronto!

Coaching, Motivación

Libérate

Imagen motivacional enero 4 2018
#Obstáculos, #DesarrolloPersonal #ProyectoVida

¿Qué busco con esta imagen?

  • Apoyarte para clarificar si internamente hay algo que sientes que te impide avanzar y lograr tus objetivos de vida.
  • Colocar un punto de reflexion, que puede ser útil para ti, sobre el sentido de la libertad.

Libérate

Mis útimas clases, en los diplomados en los que participó, tanto en CDMX como en Villahermosa, han abordado el sentido más profundo de nuestra libertad.

Comunmente le brindamos a la libertad la connotación de una acción física.  Pudiera pensarse que se es libre cuando se puede ir a donde uno quiere. También hemos considerado que la libertad es decir, hacer, sentir y pensar lo que nos venga en gana, aunque ello nos ponga, la mayoría de las veces, en cierta tensión o confrontación frente a otros o frente a determinadas normas. Pensamos que es libre quien hace lo que quiere, como quiere y cuando quiere; ahí podremos encontrarnos fácilmente con una experiencia de vacío, por más que hago lo que quiero, cuando quiero, puedo experimentar que “nada me llena” que “nada me satisface” (¡gran paradoja!).

Analiza tu propia concepción de libertad

Una libertad sin sentido, si una clara respuesta a la pregunta ¿para qué se es libre?, nos puede direccionar al libertinaje: ¡un exceso e incomprensión de la verdadera libertad humana la cual no es absoluta,  sino que en mayor o menor medida, tiene vínculos con nuestra situación de vida, con nuestro contexto y con las personas que nos rodean!

Una libertad absoluta que presuponga la ausencia de encuentro con otros seres humanos, y la necesaria relación interpersonal, es un mito de esta época “empoderada” donde creemos que el ser humano se presenta en clave individual y no comunitaria.

Ante este síntoma de la época cabe decir:

Es verdaderamente libre quien puede darle un sentido de propósito a su libertad, quien encuentra un rumbo que une y define las decisiones y acciones que emprende y que puede vincularse afectiva y personalmente, en un encuentro significativo, con las personas que le rodean en diversos ámbitos de su vida.

Tendemos también a pensar que los mayores obstáculos de nuestra libertad provienen de afuera: de la autoridad, de las normas, de los reglamentos, de las sanciones y los castigos. Si bien eso nos condiciona, si lo pensamos bien, es necesario reconocer que existen muchos obstáculos internos que nos impiden asumir una verdadera libertad, hay más cosas en la esfera interna de la decisión personal que pueden representar un “crecimiento” de la libertad real que experimentamos de forma recurrente. Esto quiere decir que:

La libertad se alcanza de forma plena, no solo en los grandes proyectos, sino en las acciones y decisiones cotidianas. En el escenario de la rutina diaria se libra la batalla para lograr ser una mejor versión de nosotros mismos.

Quien quiera ser verdaderamente libre debe conquistarse a sí mismo

Reflexiona unos momentos a partir de las siguientes preguntas:

¿Cuál es el sentido que ilumina y acompaña tu experiencia de libertad? ¿Cuáles son esos obstáculos internos que te impiden sentirte feliz y pleno? ¿Qué necesitas trabajar personalmente para encontrarle sentido a tu rutina y a tu día a día? ¿Cómo tus desiciones personales te acercan o te alejan de aquello que deseas para tu vida?

En el camino de la vida, nuestra libertad es una valiosa herramienta, para identificar la persona que somos, la que queremos y podemos ser, y la que estamos llamados a ser.

No sueñes con una libertad absoluta, no te resignes tampoco a una libertad limitada y pobre. Si decides conquistarte a ti mismo, vencer tus resistencias y obstáculos internos, en cada una de las jornadas de tu vida lograrás encontrar un rumbo definido y sentirte conectado a tus objetivos y proyectos. No olvides que: ¡De ti depende esta liberación interior! 

¡Nos vemos pronto!

Coaching, Motivación

Alcanzar

Imagen motivacional enero 3 2018
#Resultados, #Proceso, #Cambio, #Desarrollo

¿Qué busco con esta imagen?

  • Ayudarte a identificar el desarrollo personal como un proceso que se logra a partir de la motivación por alcanzar metas definidas.
  • Brindarte un punto de consideración respecto el avance actual del camino que has planteado para tu vida.

Alcanzar

Seguimos buscando algunas perspectivas de reflexión y análisis entorno a la #planeación2018, y ahora quisiera apoyarte planteandote la reflexión e invitándote a la observación de tu desarrollo personal.

Cuando emprendemos el camino del cambio, de la mejora personal, muchas veces lo hacemos por algún “pretexto” determinado y concreto. Esos pretextos bien pueden ser nuestra metas, si es que hemos puesto fechas a los sueños, o pueden ser nuestros sueños, si es que no hemos logrado aterrizar las ilusiones en la vida práctica. Existe en cualquiera de los casos un deseo de “movimiento”: queremos “ir de aquí”, donde estamos ahora, para “allá”, donde sabemos que podemos y debemos estar.

Las personas que se plantean metas y objetivos tienen claro a dónde quieren llegar, un gran primer paso “enfoque”, pero en ocasiones olvidan que lo que pasa en el camino, lo que sucede en el movimiento, tiene mayor relevancia incluso que el objetivo en sí mismo considerado. Y por no tener la mirada atenta al caminar de aquí para allá, pueden experimentar que han perdido enfoque y que las metas planteadas pierden relevancia conforme el tiempo, pero no ellos, avanza sin tregua. No solo es querer alcanzar algo, es lo que sucede en nosotros al buscarlo y al generar estategias y alternativas concretas para lograrlo lo que debería concentrar nuestra atención.

¿Cómo eres cuando persigues algo que deseas y/o necesitas?

Reflexiona unos momentos a partir de las siguientes preguntas:

¿Qué tipo de persona eres cuando estás buscando conseguir algo?, ¿Cuáles son tus fortalezas en la labor que emprendes?, ¿Cuáles son tus debilidades al buscar con dedicación y ahínco ciertos objetivos?, ¿Cómo aprecias y aprovechas las oportunidades que el contexto te brinda para lograr lo que deseas?, ¿Cómo enfrentas los desafíos externos que te obstaculizan el logro de tus metas?

Los caminos que elegimos, a veces más breves pero infructuosos o más largos pero seguros, hablan también de nosotros. ¿Qué dicen de ti los caminos que has elegido para lograr tus metas y aspiraciones? 

Deseo que estas ideas te ayuden a concentrar la mirada no solo en lo que quieres sino en la persona que eres al querer determinadas realidades para tu vida.

¡Nos vemos pronto!