Mostrando 59 resultado(s)

5 hitos de aprendizaje en 2019

5 hitos de aprendizaje en 2019. Una pequeña revisión para recapitular lo que la vida te ha permitido aprender en el año que está por terminar.

portada camino

Podcast Episodio #007 La magia del camino

Ante el reto de mantener vigente y productiva nuestra motivación te presento tres reflexiones que pueden ayudarte a encontrar La magia del camino.

Cuándo promover el crecimiento de tu equipo de trabajo

Cuándo promover el crecimiento de tu equipo de trabajo. 10 claves a considerar para aprovechar el momento oportuno para favorecer el desarrollo.

Rituales fabulosos

Conoce una forma práctica de mejorar tu administración del tiempo. Al determinar tus rituales diarios podrás ganar claridad. Te recomiendo una APP para lograrlo de forma fácil y práctica.

Un encuentro increíble. La conferencia de hoy.

Conoce mi participación en un increíble encuentro en Villahermosa. Hoy hemos dedicado la mañana a platicar sobre #MarcaPersonal.

Descubre tus metas 2019

Descubre tus metas 2019 con un práctico cuaderno de trabajo. Gana en lo personal para crecer en lo profesional. Logra tus más grandes anhelos mediante una reflexión del sitio en el que estás y al que te quieres dirigir.

imagen motivacional 1 diciembre 2018

¿Estás dispuesto al cambio? ¡Vence obstáculos!

¿Estás dispuesto al cambio? ¡Vence obstáculos! No siempre el viento soplará a tu favor, en ocasiones debemos cambiar aunque el contexto nos lo ponga complicado.

¿Cuándo debes decidirte por el empate?

¿Cuándo debes decidirte por el empate?

Imagen motivacional agosto 2 2018
#Estrategia, #Resultados, #Objetivos, #Metas, #Esfuerzo

¿Solo dos posibilidades?

El mundo en el que vivimos, vertiginoso y demandante, nos tiene acostumbrados a la creencia resumida de que solo existen dos resultados posibles ante un desafío de nuestro entorno personal, familiar o profesional: ¡O ganas o pierdes!, ¡No hay más! parece decirnos, con fiereza, nuestro contexto.

Desde luego que a todos nosotros nos gustaría “ganar” en la vida; la mayoría de nosotros queremos alcanzar a superar nuestros desafíos, lograr nuestros anhelos. Y muy pocos escogerían, por sí misma, la derrota. Es muy cierto que en esta última hay muchas cosas que podemos aprender, pero nadie se siente a gusto, pleno y realizado en medio del fracaso. No es un estado emocional que nos brinde la puerta directa a la realización. Puede ser una llave, pero no en sí misma la entrada a la satisfacción personal.

Hoy quiero platicarte que en este mundo presionante que experimentamos sí existe una tercera opción en el escenario de las posibilidades ante nuestros logros: muchas veces es más conveniente declarar, a tiempo y con sabiduría, un empate ante ciertos desafíos, retos y expectativas.

Es cierto que cuando nadie gana, todos pueden hacerlo tarde que temprano. Acompáñame en esta reflexión.

Una refencia, la partida de ajedrez

Vamos a pensar en el ajedrez, el juego estrategia que ha acompañado a los seres humanos desde hace más de un milenio. El objetivo es claro: ¡derrotar al oponente conquistando su rey y defendiendo el nuestro a toda costa!

¡Pudiera pensarse que es sencillo, pero pocas disciplinas mentales exigen tanta concentración, autoconocimiento, y proactividad por parte de un jugador! Cada movimiento puede  acercarnos o alejarnos del objetivo, la estrategia es vitalmente milimétrica para aprovechar la ventaja y hacerse con el triunfo por encima del oponente.

En este juego, de rivalidad confirmada, existe la posibilidad del empate. No solo se gana o se pierde. Cuando no puede avanzarse, o en el momento en que se pierden las fuerzas necesarias, o tal vez en el instante donde no hay posibilidad de avanzar ni de ser formalmente atacado, los jugadores pueden acordar, con la venia de los jueces y la regla de competencia que se implemente, unas merecidas “tablas”.

Decisión salomónica que brindará a cada jugador medio punto, que viene a ser mejor que nada dentro de una competencia en regla. En épocas más antigüas, un empate en el juego equivalía a un nuevo intento posterior para lograr un desenlace con victoria. La partida tenía que repetirse: ¡buena analogía de lo que hoy deseo expresarte!

Pasa en el ajedrez y en la vida real

Consideremos que estás en búsqueda de un objetivo determinado. Lo has perseguido con todas tus fuerzas, durante mucho tiempo has intentado diversas estrategias sin alcanzar el apreciado éxito. Por muy variadas razones, internas y/o externas, no te ha sido posible alcanzar lo que buscas con esmero y estás, francamente, perdiendo la paciencia. Sabes que si continuas empujando acabarás en el despeñadero. Pero te sientes tentado a hacerlo pues te han dicho que solo hay dos alternativas: ¡o ganas y alcanzas tu gloria, o pierdes y saboreas la tierra en tu rostro!

Declarar un empate contigo mismo y con tu desafío, haciéndolo a tiempo sin consumir todas tus fuerzas y todas tus energías, puede representar no un premio de consolación sino un respiro. Declarar un empate significaría asumir que por ahora, en este momento, por diversas razones no te es posible continuar. No es un abandonar, no es como tal una derrota. Por que el objetivo habrá de seguir, firme en tu mira. Es una pausa posible para recuperar motivación y con renovadas fuerzas acometer, en una batalla final, lo que anhelas aún a costa de tus resistencias, zonas de confort o dudas más profundas.

La alternativa que te propongo entender ahora, desde  tu interior, es que decirte a ti mismo que “por ahora no” es completamente diverso a afirmar un “nunca será para mí”.

Declarar un empate en este sentido no es “procastinar”. Afirmar que en este instante no te es posible continuar, no es derrotarte a ti mismo pues solo se trata de suspender la posibilidad del triunfo por una temporalidad determinada, y sin saborear la derrota definitiva, comprender que tu momento puede lograrse después. Que esta pausa era necesaria, es parte del propio camino de aprendizaje en el que te encuentras.

Postergar la gratificación

Cuando uno revisa una de las principales características de personalidad que está presente en los “emprendedores” actuales aparece, sin que haya controversia en ello, la tolerancia a la frustración y la perseverancia ante los objetivos planteados. Hablamos entonces de la capacidad de postergar, durante un cierto tiempo, la gratificación que se produce internamente ante el logro de objetivos determinados.

Saber esperar, el mejor momento, para tomar la cresta de la ola es una gran virtud de quienes se dedican a montar el mar en sus respiraciones y exhalaciones. ¡De ellos podemos aprender!

Algunos le dicen “timing”, a declarar sabiamente un empate; aprender a reconocer y aprovechar el mejor momento, tal vez el único instante, en el que podemos, haciendo gala de nuestras fuerzas y posibilidades, alcanzar lo que nos hemos propuesto. Decir “ahora no”, para mañana poder decirnos, con logro y satisfacción profunda, “ahora sí”.

La próxima semana continuaré con esta reflexión, planteando algunas pautas que te permitirán reconocer el momento de declarar, sin temor ni reserva, un empate con tus propios retos y desafíos. Un “stand by” que te facilite hacer acopio de recursos internos y oportunidades del contexto para finalmente ganar en la partida de tu vida.

Por ahora, te dejo de tarea pensar lo siguiente: ¿En qué aspectos de mi vida personal, familiar y profesional convendría declarar un empate? ¡Nos leemos pronto!

¡Hasta la próxima!

¿Cómo motivarte a ti mismo para alcanzar tus objetivos?

Encuentra 4 prácticas para motivarte a ti mismo para alcanzar tus objetivos de forma realista y posible.

A %d blogueros les gusta esto: